Por Inocencio Yáñez Vicencio.
El rótulo que utilizo para estas reflexiones es el título de un importante libro de Goran Therborn, que junto con su otra obra que llama La ideología del poder y el poder de la ideología, ayudan a comprender la mecánica de la dominación.
Hoy Mauricio Merino y Jesús Silva- Herzog Márquez, nos recuerdan algo que con frecuencia solemos olvidar: que si bien es cierto el poder es fuerza, siempre necesitará para sostenerse y durar de la ideología, es decir, imponer su propia concepción y visión del mundo.
La conquista de los pueblos que habitaban lo que hoy es México, no la realizaron únicamente los reyes de Castilla y Aragón, finamente ellos eran piezas de una Iglesia Católica, que tanto dominaba a los príncipes y reyes que los enviaba a morir en las cruzadas que organizó en su intento de recuperar el Santo Sepulcro.
Cómo bien lo ilustra el investigador Silvio Zavala, sin la encomienda hubiera sucumbido la conquista espiritual y militar. La naciente España, gobernada por los reyes católicos, era un Estado Teocrático. En la película española 1492, se exhibe muy bien el papel hegemónico del poder eclesiástico sobre el poder secular.
Al mismo tiempo que los españoles venían por nuestro oro y demás metales preciosos, que venían por nuestras tierras y fuerza de trabajo, venían a imponernos su lengua, su moral, sus costumbres y sus dioses, tan eficaz fue la conquista y la colonización que hoy , para la mayoría de nuestra población no sólo es aterrador negar esa colonización que no siquiera, no pocos, se atreven a ponerla en duda. Nos independizarnos de España pero no de la doctrina que nos impuso la corporación religiosa.
Que de raro tiene que en la preparación de la toma de Venezuela y tras su asalto, Trump, nos inunde de propaganda para justificar y legitimar esa barbarie?
No, no esperen que sus boletines salgan directamente para ser reproducidos por sus Polkos ( así llamaron a los mexicanos que colaboraron con la invasión norteamericana en 1847-8 ). La CIA recluta orejas, agitadores, esquiroles, líderes, funcionarios, periodistas, Intelectuales, artistas, comentaristas...que, de acuerdo a su perfil y actividad le asigna un papel. En el Movimiento del 68 mucho se habló de que Sócrates Amado Campos Lemus, les sirvió. No pocos afirman que el Willy, delató al Che, por estar a las órdenes de la Agencia Norteamericana. El periodista Mario Menéndez Rodríguez, director de la Revista: Por qué, y luego Por Esto, que tomó las mejores fotos del 68, estuvo bajo sospecha de prestar servicios al gobierno gringo.
Es difícil encontrar un movimiento revolucionario o reaccionario donde la CIA no haya tenido agitadores o cuando menos informadores, en América Latina. El aparato estatal estadounidense fue el preparador, organizador y manipulador de prácticamente todos los golpes militares y movimientos desestabilizadores.
En estos días y los que vienen vamos a ver la voltereta de varios profesionales del periodismo, la comunicación, analistas e intelectuales, que bajo un sin número de argumentos ponen su conciencia y su pluma al servicio de la infamia de Trump. Ya Ciro Gómez Leyva, reclama que hayamos visto crímenes de Maduro, que él nunca antes mencionó ni ahora documenta, pero pide que en lugar de condenar la barbarie norteamericana, lo hagamos con hechos pasados, que no aprobamos pero que de acuerdo a "su" opinión, justifican al carnicero de la Casa Blanca. Para empezar Ciro tiene corresponsales que sirven más a gobiernos morenistas que a los ciuadanos locales y curiosamente no les objeta esa sumisión. Raymundo Riva Palacio, decepciona al darle demasiado crédito a testigos protegidos, soplones e imputados que a cambio de que declaren lo que quieren las autoridades norteamericanas, les reducen las penas, como también dice que no fue captura sino entrega, entonces porqué asesinaron a sangre fría la guardia de Maduro. El periódico Reforma mencionó pública claramente que la invasión tiene por objeto el control del petróleo, cosa que pasa por alto. Para mí Raymundo Riva Palacio, es lectura obligada, pero es obvio que su análisis de hoy expresa lo que el gobierno norteamericano quiere que se diga y crea.
De la misma manera que nos hicieron aplaudir en sus películas el exterminio de sus pueblos originarios, la Guerra del Golfo, bajo la existencia de arsenales químicos, que se localizaron, ahora los norteamericanas quieren que aclamemos su invasión a Venezuela para apoderarse de su petróleo.
Como en México, nos interesa que en Venezuela, se restituyan las reglas democráticas y las instituciones de contrapesos republicanas, pero , que quede bien claro, es un asunto de los nacionales.
Ya consumó su conquista Trump. No permitamos que consuma su colonización. Luchar contra la colonización debe comenzar por revelarnos contra la colonización que cada uno de nosotros ha sufrido a lo largo de la historia y que hemos reforzado aceptando de nuestros antepasados acritucamente dogmas y rituales de servidumbre. Llegó la hora de la liberación: critiquemos, cuestionemos, investiguemos, contontemos, comparemos, consensuemos, evaluemos y decidamos por nosotras mismos. Digamos no a los que reproducen boletines del poder y las corporaciones religiosas y enajenantes. No hay de otra si se quiere ser libre. |
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