Desde un principio las autoridades lo sabían, el derrame se originó en un ducto de Pemex. De otra manera no se entiende el encubrimiento de ese hecho en el que participaron tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como la gobernadora Rocío Nahle. Las dos funcionarias públicas señalaron que el derrame lo había provocado un barco, del que nunca dieron ubicación ni nombre de la empresa; Nahle dijo que era un derrame de chapopoteras naturales las que soltaron unas “gotitas”. ¡Falsas, embusteras! Nuevamente se impuso la realidad. Víctor Rodríguez, director de Pemex, tuvo que reconocer que el derrame en el Golfo de México fue por una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en la zona de plataformas de Abkatún Pol-Chuc. La intención de la presidenta Sheinbaum quien se prestó al embuste del famoso “barco fantasma”, era precisamente encubrir a la paraestatal. Y como se necesitaban “chivos expiatorios”, pues se separó de sus cargos a tres funcionarios de alto rango de Pemex: “El subdirector de seguridad, salud en el trabajo y protección ambiental; el coordinador de control marino, derrames y residuos; y el líder de de derrames y residuos”. Desde el mes de febrero y hasta el mes de abril en el Golfo de México se derramaron cientos de toneladas de hidrocarburos; otra cosa que derramaron, tanto Sheinbaum como Nahle, fueron toneladas de mentiras.
Marcelo Ebrard no ve nada de malo que su hijo haya sido alojado en la embajada de Londres como hijo de la embajadora. Todo pagado con dinero de los mexicanos
La paternidad torcida de Marcelo Ebrard. El secretario de Economía, antes secretario de Relaciones Exteriores, dijo que la estancia de su hijo en la embajada de México en el Reino Unido no fue una solicitud suya, sino resultado de un ofrecimiento espontáneo de la entonces embajadora de México en el Reino Unido, Josefa González Blanco, su empleada. Ebrard indicó que, cuando su hijo estaba evaluando opciones para rentar un departamento en Londres, surgió una conversación en la que la embajadora ofreció el espacio en la residencia oficial, y la familia aceptó la invitación para el periodo de estudios. Ni Ebrard ni Josefa consideraron que el muchacho, sin ningún mérito, sin ningún cargo oficial, iba a vivir de los impuestos de los mexicanos. Josefa le ofreció a su patrón Ebrard cuidar a su hijo como si fuera propio, y Marcelo aceptó. Pero Josefa no lo alojó en su casa, ni gastó de su sueldo para las comidas del muchacho, ni gastó de su sueldo para el gas, agua, internet, limpieza y demás gastos caseros. La señora Josefa González Blanco le ofreció la casa de los mexicanos en Londres como hospedaje al hijo de su jefe. Todavía Marcelo Ebrard se atreve a decir: “No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de un papá por un hijo, no usamos ningún recurso indebidamente”. Así de torcida la paternidad de Marcelo Ebrard. A ver señor, si yo tuviera un hijo que necesitara hospedaje en Londres, ¿le darían el mismo trato que a su hijo? ¡Así de simple!
Citlalli Hernández prefiere la grilla a la defensa de las mujeres. Renuncia a la Secretaría de las Mujeres y se va a Morena a armar grilla
Si Citlalli Hernández fuese imprescindible en el Instituto Nacional de las Mujeres, difícilmente saldría de esa dependencia; si la señora fuese una verdadera defensora de las mujeres, no renunciaría al cargo; si la vocación de Citlalli Hernandez fuera hacer justicia por las mujeres, su trabajo se notara. Pero tal es el caso de que la señora, experta en pleitos mediáticos, prefiere la grilla al activismo social en favor de las mujeres. Qué huecas suenan ahora las palabras de la senadora cuando asumió el cargo: “Que el sufrimiento, las frustraciones, la indignación, la injusticia, la desigualdad y las puertas cerradas que tuvieron nuestras abuelas queden en el
pasado, y que el futuro sea más próspero, más justo, igualitario y autónomo”. La mañana del jueves 16 de abril, sólo minutos después de que la presidenta Sheinbaum anunció la renuncia de Citlalli Hernández a la Secretaría de las Mujeres, Luisa María Alcalde la nombró presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena. ¡Fuera máscaras! Ahí está la verdadera vocación de esta rijosa mujer, quien prefiere la grilla en lugar de combatir “el sufrimiento, las frustraciones, la indignación, la injusticia, la desigualdad y las puertas cerradas que tuvieron nuestras abuelas”.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|