Dice el Salmo 37: 9 y 10: “Porque los malhechores mismos serán cortados, pero los que ponen su esperanza en Jehová heredarán la tierra. Solo un poco más, y los malvados ya no existirán; y ciertamente darás atención a su lugar, y él no será”. Está claro que estos salmos no los conocía Nemesio Oseguera, alias El Mencho; o si los conocía los pasaba por alto. Se descubrió en la guarida del Mencho en el Country Club donde se hospedaba, varias imágenes de la Vírgen de Guadalupe y de San Judas Tadeo. Junto a estas imágenes estaba una carta escrita a mano donde se transcribió parte del Salmo 91, un salmo en el que se dice que Dios es la fortaleza del justo. El texto dice lo siguiente: “Dígale al señor: mi amparo, mi refugio, mi Dios. En quien yo pongo mi confianza. Él lo librará del lazo del cazador y del azote de la desgracia; lo cubrirá con sus plumas y hallará bajo sus alas un refugio. Aunque caigan mil hombres a su lado y diez mil a su derecha, usted estará fuera de peligro, su lealtad será su escudo y armadura. La desgracia no lo alcanzará, ni la plaga se acercará a su tienda pues a los ángeles les ha ordenado que lo escolten en todos sus caminos. En sus manos lo habrán de sostener para que no tropiece su pie en alguna piedra. Andará sobre víboras y leones y pisará cachorros y dragones. Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvación. Amén". Por supuesto, un justo, una persona que sigue los consejos de la Biblia, puede esperar que Dios sea su fortaleza, su refugio. ¿Pero el Mencho? Nemesio Oseguera arrancaba la piel de la cara de sus enemigos; el Mencho secuestraba jóvenes a los que prometía trabajo y los obligaba a formar parte del cártel; si no aceptaban, los mataba y enterraba en el lugar donde otros entrenaban; el Mencho distribuía fentanilo a los Estados Unidos, condenando a jóvenes y mayores a una vida de muertos en vida; el Mencho arrasaba con poblados; asesinó niños, mujeres y ancianos. ¿Una persona como el Mencho podría esperar que Dios fuera su refugio, su fortaleza? ¡Ya vimos que no! Ciertamente, como dice Salmo 37:10: “Ciertamente darás atención a su lugar, y él no será”. El Mencho ya no es.
Alumnos en el evento de Nahle se desmayaron por hambre; algunos mostraban signos de intoxicación. La gobernadora, a pesar de los desmayos, siguió con su discurso
Hay que ser muy desconsiderados para citar a menores de edad, tanto de educación secundaria como preparatoria, a las 8 de la mañana, sabiendo que el evento al que los obligaron a ir, iba a empezar tres horas después. Nos cuentan los boleros del Parque Juárez que los menores llegaron desde muy temprano, algunos sin desayunar. Cuentan que algunos ingirieron agua de sabor y fruta que les ofrecieron los organizadores del evento que conmemora el 24 de febrero, Día de la Bandera. Además de eso, aunque no hacía tanto frío como el lunes, la temperatura, conforme pasaba la mañana, iba descendiendo. Tres horas esperando a que el evento empiece predispuso a varios jóvenes al desmayo. Algunos cayeron por el hambre, pues ya eran cerca de las 11 de la mañana y el evento apenas estaba empezando. Otros, que sólo tenían en el estómago, fruta (vaya usted a saber en qué estado) que les dieron, empezaron a vomitar. Los reportes indican que cerca de 30 jóvenes se desmayaron, algunos ya mostraban signos de hipotermia, por lo que tuvieron que ser atendidos por los paramédicos que, afortunadamente, estaban pendientes del evento. Por cierto, mientras las ambulancias cargaban con los menores desmayados, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, continuó con su discurso, no lo interrumpió, continuó como si nada. Una muestra más de la sensibilidad y humanismo de la gobernadora de Veracruz.
El pueblo bueno se lleva a la alcaldesa de San Agustín Amatengo. Congreso de Oaxaca no revocó su mandato y generó ira. Ya la rescataron, hay 30 detenidos
La alcaldesa de San Agustín Amatengo, Oaxaca, Italivy Sarahí Juárez Ramírez (electa para el periodo 2025-2027 por el Partido del Trabajo), fue retenida por la fuerza el 24 de febrero de 2026 por un grupo de pobladores inconformes. Los hechos ocurrieron en el Congreso del Estado de Oaxaca, donde la edil se encontraba tras el rechazo del Pleno a un dictamen que buscaba concretar la revocación de mandato. Dicha solicitud llevaba meses impulsada por regidoras y habitantes, quienes la acusan de presunta malversación de fondos, desvío de recursos públicos, incluyendo supuestos gastos irregulares en una camioneta y otros bienes, falta de obras, inasistencia prolongada al municipio (casi un año sin presentarse), adeudos de salarios, servicios de agua y energía eléctrica, y negativa a rendir cuentas o dialogar. Los manifestantes, principalmente mujeres, irrumpieron en el recinto legislativo, bloquearon salidas, la sacaron a empujones y la subieron por la fuerza a una ambulancia con intención de trasladarla al municipio para que enfrentara a la asamblea comunitaria. Elementos de la Policía Estatal implementaron un operativo de rescate, interceptaron el vehículo en la carretera hacia Zaachila y lograron liberar a la presidenta municipal. Se reportan entre 10 y 30 detenciones por los hechos. Este incidente escaló de protestas previas, incluyendo plantones de regidoras exigiendo la revocación y acusaciones de corrupción y violencia política. Aunque el Congreso había declarado procedente la revocación en comisiones, por causas como inasistencias injustificadas al cabildo, el Pleno no la aprobó en esta ocasión, lo que detonó la acción radical de los pobladores.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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