La noche del lunes 30 de marzo de 2026, elementos de la Fiscalía General del Estado de Veracruz realizaron un cateo en un inmueble de la colonia Magisterial, en el municipio de Tihuatlán, Veracruz, como parte de un operativo contra el narcomenudeo. En el lugar fueron detenidas ocho personas, entre ellas Heriberto “N”, señalado como hermano de Estefani Galassi Gómez, delegada regional de la Secretaría del Bienestar en Poza Rica, responsable también de la atención en Coatzintla y Tihuatlán. Según reportes, a los detenidos, identificados como Raúl Birzabith “N”, Ana Karen “N”, Bernny Arain “N”, Denilsson José “N”, Heriberto “N”, Atanacia “N”, Salustio “N” y Gloria “N”, se les atribuyen presuntos delitos contra la salud, cohecho y resistencia a la autoridad. En el inmueble se aseguraron maletas con droga, marihuana, cristal y cocaína. Estefani Galassi Gómez, nombrada en el cargo en abril de 2025 por el delegado estatal de Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, emitió un comunicado en el que admitió que la detención de su hermano “me duele y me preocupa”, y pidió no politizar el caso. No extraña que, si el delegado de Bienestar en Veracruz es señalado como un delincuente, también lo sean los familiares de sus subalternos. Casos como este refuerzan la percepción de que la falta de filtros rigurosos y la impunidad en la asignación de cargos en programas sociales terminan permeando hacia redes cercanas, donde el parentesco y la cercanía política parecen priorizarse sobre la integridad. Cuando la cabeza tolera o genera sospechas de corrupción o conductas delictivas, es lógico que el problema se reproduzca en los niveles inferiores y en sus entornos familiares.
Las mentiras del gobierno federal sobre el derrame de crudo. “No se trata sólo de una mentira. Se trata de una negligencia con consecuencias”, acusan ONGs
¿Quién es quién en las mentiras? Pues el gobierno de Claudia Sheinbaum, el gobierno de Veracruz y los miembros de la 4T que en redes sociales tratan de embusteros a los pescadores que han sufrido las consecuencias del chapapote que ha llegado a sus playas. Intuíamos que ese famoso “barco fantasma” sólo era una una estrategia para encubrir la negligencia de una empresa tan irresponsable como Pemex. La presidenta Claudia Sheinbaum quien tiene la obligación de decir la verdad a los mexicanos mintió; la gobernadora Rocío Nahle, que tiene la obligación de proteger a los veracruzanos, mintió. Organizaciones como Conexiones Climáticas, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental y CartoCrítica, han brindado pruebas satelitales que evidencian que el gobierno, desde el 6 de febrero, sabían del derrame: "En esos días, las imágenes satelitales mostraron una mancha de hidrocarburos que para el 19 de febrero alcanzaba casi 300 kilómetros cuadrados. También se observaban, el 13 de febrero, embarcaciones de apoyo realizando maniobras de atención y dispersión con cañones de agua. Luego se retiraron. Lo que no ocurrió fue una alerta pública inmediata". Pero el gobierno de la 4T y sus abyectos seguidores trataron de esconder esa información, lo que ahora, dadas las consecuencias, tiene un matiz de encubrimiento criminal. "No se trata sólo de una mentira. Se trata de una negligencia con consecuencias: las comunidades costeras no fueron alertadas ni preparadas para el arribo del hidrocarburo, mientras el derrame avanzaba hacia playas y zonas de pesca", señalan en conjunto las ONGs.
¡Todos están bien dañados! Esposo de Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad de Trump, gusta de usar ropa femenina, usa globos como senos y viste de Barbie
En su libro de memorias “No Going Back” (No hay marcha atrás), Noem relató cómo disparó y mató a su perra de caza Cricket (de 14 meses), a la que describió como “menos que inútil” y
“agresiva”, después de que atacara gallinas. Ese mismo día, también mató a una cabra macho de un tiro. Kristi Noem, que también defendía los ataques brutales de los agentes antiinmigración al parecer tenía problemas mentales; pero no como los de su esposo. El 31 de marzo de 2026, el medio británico Daily Mail publicó un reportaje que revela lo que describe como la doble vida del empresario Bryon Noem, esposo de Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional (DHS) durante la segunda administración de Donald Trump. Según la investigación, Bryon Noem de 56 años, bajo el supuesto seudónimo “Jason Jackson”, habría mantenido durante meses interacciones en foros y chats en línea relacionados con el fetiche conocido como “bimbofication” (transformación extrema hacia una imagen hiper-femenina). Las filtraciones incluyen fotografías en las que aparece vestido con ropa femenina ajustada, tops cortos y usando globos u objetos para simular senos grandes, así como mensajes explícitos con modelos de contenido adulto en los que elogiaba cuerpos operados y expresaba deseos personales similares. Se menciona que habría transferido al menos 25 mil dólares en pagos a estas personas. Kristi Noem y su familia reaccionaron a través de un portavoz al New York Post, señalando que ella está “devastada” y que toda la familia fue “completamente sorprendida” por las revelaciones. El caso ha generado polémica no sólo por el aspecto personal y familiar, sino también por posibles implicaciones de seguridad nacional, ya que un secreto de este tipo en el círculo íntimo de quien fue jefa del Departamento de Seguridad Nacional podría representar un riesgo de vulnerabilidad o chantaje, según advirtieron algunos exfuncionarios de inteligencia citados en reportes.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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