En su vileza, la gobernadora de Veracruz es capaz de todo para encubrir a sus cómplices, a sus operadores, a los que después de recibir sus órdenes todo les sale mal. Rocío Nahle es una gobernadora que todo lo quiere controlar, que no deja que sus funcionarios hagan declaraciones, que sólo da órdenes que se deben cumplir. Es difícil imaginar que alguno de sus funcionarios pretenda hacer una jugada sucia para beneficio propio. Por ello, a pesar de que sus subordinados se robaron los recursos de la UPAV, a pesar de que en Salud, vía Finanzas, quisieron hacer negocio con los bonos de fin de año, no hubo uno sólo de estos funcionarios despedido, no hubo renuncia. Atrás del saqueo de la UPAV está Claudia Tello, comadre de la gobernadora; no la iba a despedir. Detrás de los bonos de fin de año de salud está David Rangel, a quien ella mandó traer de la CFE; tampoco lo iba a despedir. Incluso, detrás del desabasto de medicamentos en los hospitales de Veracruz está Ramos Alor, su compinche, tampoco lo iba a despedir. Y no los despide porque ellos, para bien o para mal, reciben órdenes directas de ella, órdenes que incluyen buscar la manera de recolectar recursos para echárselos a la bolsa. Pero eso sí, en su vileza, con tal de taparle el ojo al macho, se atreve a hablar de una renuncia, la del secretario de Salud, Valentín Herrara, que no ha tenido nada que ver con esas anomalías. Mientras tanto, sus secuaces, están detrás de ella, obedeciendo sus órdenes, cuidándole las espaldas.
La Cuarta Transformación nunca ha sabido qué hacer con la UPAV. En los tiempos de Guillermo Zúñiga la UPAV siempre fue autosustentable
Los mejores tiempos de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz fueron los de Guillermo Zúñiga Martínez, fundador y primer rector de esta universidad que logró brindar a miles de veracruzanos en todo el estado la oportunidad de cursar estudios universitarios. Zúñiga Martínez creó un sistema innovador que de inmediato rindió frutos. Había en el servicio público contadores, enfermeras, educadores, empleados que laboraban en la industria, que tenían años de experiencia, que sabían más del trabajo que desempeñaban que los jovencitos que llegaban titulados de alguna institución. La UPAV le brindó a estas personas una manera de refrendar esa experiencia con un título universitario. Asimismo, muchos jóvenes que habían dejado truncada su carrera o que ya trabajaban y requerían un título universitario para tener mejores oportunidades laborales o de sueldo, consiguieron en la UPAV su objetivo. Durante todos los años que Zúñiga Martínez, la UPAV fue autosustentable. Incluso tenía un departamento editorial que publicó decenas de libros de autores de tanto renombre como René Avilés Fabila, Silvia Tomasa Rivera, Estrella del Valle, Sergio González Levet y Efrén Ortiz. La UPAV organizaba eventos culturales, deportivos y sociales. Todo se podía en la UPAV en los tiempos de Zúñiga Martínez. Pero llegó la Cuarta Transformación, llegó un tal Ome Tochtli Méndez Ramírez como rector, y a pesar de haber sido discípulo en los mejores tiempos de la UPAV, el tipo, con tan escaso intelecto, no supo qué hacer con esta institución. Después llegó el saqueo de los recursos de la fundación por parte de los secuaces de Claudia Tello y para rematar, la UPAV deja su autonomía financiera para pasársela a Finanzas. La verdad es que la 4T lo único que ha sabido hacer con la UPAV es saquearla.
Trump responde con gesto obsceno a grito de “protector de pedófilos” durante visita a planta Ford en Michigan
El martes 13 de enero de 2026, el presidente Donald Trump protagonizó un momento polémico mientras recorría la planta Ford River Rouge en Dearborn, Michigan, como parte de una gira para
promover la manufactura estadounidense. Durante el recorrido por la línea de producción de camionetas F-150, un trabajador le gritó “protector de pedófilos” en aparente alusión a las críticas y controversia por la relación pasada de Trump con Jeffrey Epstein y la reciente liberación de archivos relacionados con el caso. Trump reaccionó de inmediato. Señaló hacia el trabajador, levantó el dedo medio, algo que la gente conoce como la “Britney señal” y pareció decir “fuck you” (o “que te jodan”) en dos ocasiones, según el video difundido por TMZ y que rápidamente se viralizó en redes. La Casa Blanca defendió la reacción a través de su director de comunicaciones, Steven Cheung, quien la calificó como “apropiada e inequívoca” ante lo que describió como “gritos ofensivos y blasfemias” de un “lunático”. El incidente ocurrió en un contexto de alta tensión política por el tema Epstein y generó amplio debate en medios y redes, con opiniones divididas entre quienes lo ven como una muestra de autenticidad y quienes lo consideran poco presidencial. El trabajador involucrado, según reportes posteriores, habría sido suspendido por Ford a la espera de una investigación interna.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|