El 9 de enero de 2019, un día después de que Ome Tochtli Méndez fuera designado rector de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, Rosalba Aguilar, administradora de la UPAV, ordenó que los dineros de las cuotas de los alumnos se depositaran en el número de cuenta 70123219234 de Banamex. Vale mencionar que Rosalba Aguilar había sido sancionada a su paso por la Contraloría, donde fungió como directora de Control, Evaluación y Auditoría. De hecho la señora había sido inhabilitada pero Zenyazen Escobar, vía Jorge Miguel Uscanga, la revivieron. En ese tiempo bastó con acudir a una sucursal de Banamex y depositar 20 pesos para verificar que el número que dio Rosalba Aguilar Alonso, nueva administradora de la UPAV, pertenece a la cuenta de la Fundación Somos para Bendición AC de su amiga Desiree Bocanegra. En una entrevista que le hicieran a esta persona en un canal de YouTube llamado Imagen y Política, Desiree explicó para qué servía su fundación: Dar de comer a los desamparados, dar abrigo a los que no tienen refugio, ayudar a los alcohólicos que se quedan en la calle y otras labores semejantes. Gracias a su amiga Rosalba Aguilar, Desiree estuvo recibiendo 750 pesos trimestrales de 21 mil 300 alumnos de prepa, lo que suma 15 millones 975 mil pesos; asimismo recibió dos mil pesos cuatrimestrales de 15 mil alumnos de licenciatura lo que suma 30 millones de pesos; de la misma manera recibió cuatro mil 500 pesos cuatrimestrales de mil 200 alumnos de maestría, lo que sumaba cinco millones 400 mil pesos. Todo eso hacía un total de más de 50 millones de pesos en un plazo de cuatro meses para la Fundación Somos para Bendición AC de Desiree Bocanegra. ¿A dónde fue a parar ese dinero? Eso sí habría que preguntarle a Rosalba Aguilar Alonso, a Ome Tochtli, a Jorge Miguel Uscanga o a Zenyazen Escobar.
Docentes y directivos de la UPAV, aprovechando la visita de la presidenta Sheinbaum, exponen la problemática de esta institución educativa
Aprovechando que la presidenta Claudia Sheinbaum estará en el puerto de Veracruz transmitiendo su conferencia mañanera, docentes y directivos de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz han signado un documento en el que le explican como es el modelo educativo de la UPAV, al tiempo que señalan las irregularidades que desde hace algunos años han vivido en esa institución: “Durante los últimos años, la UPAV fue objeto de graves irregularidades administrativas, financieras y de gestión, derivadas de decisiones tomadas por anteriores titulares y funcionarios. Estas conductas dieron origen a denuncias formales ante las instancias competentes, mismas que hoy ya han derivado en detenciones y procesos legales, confirmando que los señalamientos realizados por la comunidad universitaria tenían sustento”. Los docentes y directivos, que son los que en realidad hacen que la UPAV se mueva, plantean su problemática a la presidenta Claudia Sheinbaum: “Docentes y directores llevamos cerca de un año sin recibir sueldos, a pesar de continuar impartiendo clases, administrando sedes y atendiendo a miles de estudiantes. Persisten pagos irregulares y falta de certeza salarial. No existe seguridad integral, particularmente frente a actos de intimidación o represalias relacionadas con las denuncias presentadas. Hay incertidumbre sobre la permanencia en las sedes. No se reconoce la antigüedad laboral, pese a años de servicio continuo y comprobable”. Estos docentes esperan llegar hasta donde se encuentre la presidenta de México para entregarle en mano propia el oficio en el que exponen la problemática de la UPAV para ver si ella puede hacer algo. Vale mencionar que ese oficio no tiene copia para la gobernadora de Veracruz. ¿Acaso creen que Rocío Nahle está protegiendo a los peces gordos?
Claudia Sheinbaum se enoja con García Harfuch porque el señor está haciendo bien su trabajo. Lo regaña por la entrega de 37 narcos y por golpes al crimen organizado
¿Pues de qué lado está la presidenta Claudia Sheinbaum? ¿Del lado de los narcotraficantes o del lado de sus gobernados? No será que la presidenta piensa como López Obrador, que los asesinos, traficantes y secuestradores también son seres humanos, también son mexicanos y por eso hay que tratarlos con “abrazos, no balazos”. Señala el periodista Carlos Loret de Mola que la presidenta le pegó un duro regaño al secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch. ¿La razón? Dice Loret de Mola: “La presidenta Sheinbaum se quejó del secretario Harfuch por dos razones centrales: la reciente entrega de 37 narcos al gobierno de Estados Unidos y los golpes de fuerza —balazos, no abrazos— que ha dado a los criminales. El regaño —por el tono, el motivo y el destinatario— resultó asombroso para los ahí presentes”. Cuando la presidenta se comunica con el presidente Trump, lo primero que pide es que el gobierno de los Estados Unidos no ataque por tierra a los narcos; y no lo hace por respeto a la soberanía de nuestro país, sino por proteger a los narcos, quienes serían presa fácil en caso de que el Ejército de los Estados Unidos fuera por ellos.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|