No obstante que la nota le ha dado la vuelta al mundo entero; y de que absolutamente nadie se ha pronunciado de manera positiva ante el humillante espectáculo que protagonizó Hugo Aguilar Ortíz el Presidente de la SCJN; a quién no le bastaron los 103 -dicen que ya son sólo 84- empleados que directamente tiene su oficina, entre asesores, choferes, personal de “apoyo” ¡y limpiabotas!...
Afortunadamente el señor es bípedo, haciendo referencia a que tiene solo dos pies; no a sus posibles adicciones. Aunque no se dudaría que las tuviera, si se toma en cuenta su fatal desempeño al frente de la oficina justiciera a modo del Ejecutivo...
Y por ello sólo requirió de dos ayudantes, para que, en público, o sea, a la vista de todos ¡le limpiaran los zapatos! Como el hecho ya ha sido calificado de mil formas, todas negativas, cabe decirlo. Yo sólo quiero preguntar...
¿Si esto es un gobierno feminista? -aunque los ejemplares que se tienen a la vista, distan mucho de ser lo que aparentan- no quiero saber cómo sería un gobierno machista...
En el entendido, de que las feministas y los machistas, sólo son polos opuestos, pero iguales, es decir, que son la misma gata, nomás que revolcada. Tan absurdos los unos y las otras.
Cambiando de tema...
A pesar de que El Heraldo tiene a la extranjera feminista como Presidente de México, con una votación a su favor increíble, es decir, que nadie le creé...
Desde el NYT Mary Beth Sheridan, opina que Sheinbaum no quiere llevar a juicio a su gente, tanto dentro de su gobierno, como dentro de Morena, por el desprestigio que atraería hacia ellos, y que los afectaría en las próximas elecciones...
Por eso prefiere detener a capos de segunda y de tercera, para ver si su amo y señor de La Casa Blanca se apiada de ella y no le exige que corte cabezas, entre las que se incluye al ex presidente que tuvo a bien el dejarla sentada en el avispero...
Al que ella alegremente le ha estado atizando, al mostrarse solidaria de gobiernos demagógicos que disfrazan sus dictaduras y esconden sus corrupciones...
Ya de salida...
En el éxtasis, en el embeleso, en el arrobamiento de un cinismo exacerbado por la locura propia de quien cree que el poder sobre los demás es un triunfo personal -como el que una mujer le bolé los zapatos- la extranjera que está acabando de despedazar a México...
Dice que es muy poco el petróleo que se manda a Cuba; que es muy poquito. Pero ese poquito serviría para tratar el cáncer de muchos niños. Sin soslayar, que los que votaron por ella, y los que no lo hicieron, están en desacuerdo con que se apoye a nadie, mientras aquí hay quienes lo necesitan...
Eso es populismo, es un complejo que satisfacen con el aplauso, aún sabiendo que es comprado.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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