En lo dicho. Pero esta vez no lo patearon ellos. Ordenaron que se pateara el avispero; y se regresaron. Eso de que todo es para evitar que la gente se drogue, para que la droga no les llegue, es el pretexto...
Ahí está, ya mataron a El Mencho ¿y qué ha cambiado? ¡Nada! Se imaginan a no sé cuántos millones de gringos que se ponen hasta atrás con las drogas ¡pero sin ellas! ¡Por favor!...
Cómo se pusieron durante la época de la prohibición (1920 – 1933) que obligaron al Gobierno a legalizar el alcohol; pues se pondrían peor...
Por lo que automáticamente los capos, con harto dinero, se convirtieron en empresarios exitosos y de la alta sociedad...
El mejor ejemplo lo tenemos con Joseph Kennedy (1888 - 1969) quien, siendo contrabandista de alcohol, fue la cabeza de una familia tan prominente, que su hijo John llegó a ser Presidente de los EE.UU. Pero a alguien no le interesa acabar con todo esto.
Al caso...
Si en un principio hay quienes expusieron la duda de que El Mencho estuviera muerto. Hoy se revive la pregunta; pues, aunque el cuerpo del capo ya ha sido reclamado por quien se dijo el abogado de la familia, aún no lo han entregado...
La historia de que está enfermo y se entregó, sería repetitiva. Ya lo hicieron con “El Mayo” y ni siquiera les salió bien. En lo personal, eso de que su ahijado lo traicionó, nunca lo creí...
Y como en este estercolero están metidos todos, lo mejor que podemos hacer, quizá lo único, es tener precaución. Los maras se distinguen por sus tatuajes; y este no es precisamente el momento propicio para llamar la atención. Pero regresemos...
¿Qué es muy difícil darse cuenta quienes son los que manejan los cárteles? Porque cuando ellos quieren, o, mejor dicho, cuando los obligan a realizar su trabajo, encuentran a los malos por todos lados...
El tráfico de drogas nunca lo han podido acabar del todo. No les conviene. Pero sí pueden acabar con los cárteles que se disputan los territorios, si las legalizan. En este espacio se ha propuesto mil veces...
Hay naciones que ya han dado ese paso y no ha sucedido ningún desorden. Ellos no tienen ese problema.
Hay más...
Han planteado serias propuestas de unidad nacional ciudadana contra los cárteles, que requieren la alianza de todos los mexicanos...
Y en vez de andar metidos en la grilla para las próximas elecciones, respaldar al Ejército ¡huy al Ejército! y a la Armada ¡huy la Armada! y 3 veces ¡huy al Gobierno!...
Cuando la complicidad y la consecuente traición a la Patria, ha sido esencialmente por parte de ellos, al haber propiciado este desastre con su “abrazos, no balazos”...
El deber de las Fuerzas Armadas es defender a la Patria de los enemigos; sean cuales sean. Y resulta que los enemigos son precisamente los que los corrompieron. Pues sí que estamos fritos...
¿Y ora pa dónde? es la pregunta...
Qué tiempos aquellos cuando los Generales no andaban de chillones. Hubo lugares donde la Ley Fuga operaba y daba mejores resultados que a Bukele -a quién es de felicitarse, se necesitan decisiones fuertes para problemas fuertes-...
Ahora, los que propiciaron todo esto, están tras los escritorios dando declaraciones y mandando por delante a los militares, marinos y policías, para que los maten a ellos...
El negocio está en no soltar el poder; ahí está la lana. Y se arreglarán con los que vayan quedando; como se arreglaron con El Mencho, y como se han arreglado con todos. Ellos son los verdaderos mafiosos...
Pero si el problema es el dinero, pensar en que los adictos van a dejar de consumir cocaína, fentanilo o cualquier otro tipo de droga que los saque de la cruda realidad que todos los días viven; es punto menos que imposible, es utópico. Primero habría que cambiar la realidad...
Si el fondo de todo esto es la economía, sería más impresionante que nos uniéramos los mexicanos y dejáramos de comprar comida chatarra; porque ahí sí que también hay dinero. Y el impacto económico sería durísimo...
El problema, es que esa comida hace vicio, al igual que las drogas. Pensar que la gente va a dejar de consumir Coca-Cola, es tan difícil como dejar de consumir cocaína.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida. |
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