Con escenas aterradoras que degradan a la especie “sapiens” -¡cómo estaríamos si no fuéramos sapiens!- y habiendo Netanyahu advertido lo que van a hacer con los territorios invadidos. Los hijos de Jehová continúan matando palestinos, la mayoría mujeres y menores de edad, que hasta hace unos días se contaban más de 62,000...
La destrucción que están llevando a cabo los sionistas, arrasando con todo, recuerda a Cartago, cuando fue devastado por las legiones romanas al mando de Escipión “El africano” (185 – 129) con la consigna de no dejar piedra sobre piedra...
De nada ha servido que la ONU haya señalado como responsable de la hambruna a Israel; que no permite que llegue el apoyo humanitario y ha asesinado a decenas de palestinos para impedir que reciban ayuda...
De nada sirve encomendarse a otros dioses, con Jehová no se puede. Lo mismo y comete un genocidio en Jericó, asesinando a todos los hombres y dejando vivas a las mujeres para acabar con la raza; que ahoga al ejército del Faraón para que no persiguieran a sus elegidos...
Podría decirse que a Jehová le gusta la sangre, que es sanguinario, de otra manera no se entiende lo que está haciendo su gente en Gaza. Pero nada ha tenido el peso suficiente para que el impresentable Netanyahu acabe con el genocidio...
De igual manera, de nada ha servido que organismos internacionales como la FAO, la OMS, la UNICEF y la PMA se unieran para reiterar el llamado al Alto al Fuego y exigir el acceso humanitario a la población...
Sin embargo, Zelensky, quien es el que tiene que tomar la decisión, de terminar la guerra; con tal de seguir gozando de las mieles de la fama -eso de caminar en la Casa Blanca junto a Trump, seguidos de los mandatarios de Alemania, Francia, el Reino Unido y el director de OTAN, ni en sus mejores sueños ¡vaya!-...
Que al mismo tiempo estén muriendo personas; eso no es el problema, pues ha de pensar que su fin justifica los medios. El caso es que ni porque Trump ya le dijo a Zelensky que debería aceptar un acuerdo de paz “en gran parte, en los términos de Putin”, se da por enterado, él sigue peleando...
Lo que lleva a suponer que en todo esto hay mar de fondo, pues la derrota de Ucrania, es la derrota de todos los que han apoyado la guerra, especialmente los EE.UU. Lo que Trump después de la Cumbre con Putin, sabe muy bien, es que el Mandatario ruso no va a dar un paso atrás de las condiciones que desde un principio expuso...
Toda vez que es absurdo, que siendo Rusia el invadido y, además, ganando la batalla expulsando de su territorio a los agresores, tenga que dar concesiones. Rusia no quiere la guerra. Las elogiosas palabras que ahora Trump le dedica al ruso, cuando antes se lo comía vivo con amenazas y sanciones, también tienen mar de fondo...
La solución al problema, no es de Zelensky, es de quienes les siguen entregando armamento. Por lo que la guerra continuará hasta que se les acabe. Y conociendo de qué lado masca la iguana, no se puede dudar de que esa podría ser la causa; pues está claro que van perdiendo la guerra ante armas más sofisticadas...
Por cierto, que el acercamiento con Rusia, se puede poner a prueba en Venezuela. Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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