HOY NO hablaremos de política, mucho menos de criminalidad. Hablaremos de un hombre que para los creyentes es el hijo encarnado de Dios, quien vino al mundo para redimir a los seres humanos de sus pecados. Un ser incomprendido en su tiempo, apresado, torturado y, finalmente, crucificado por quienes habían hecho de los negocios, la política y la religión un jugoso negocio que no deseaban perder por culpa del predicador que clamaba justicia y “amaos los unos a los otros”, que ponía la otra mejilla cuando era golpeado, una enseñanza que dejo según Mateo 5:39, que invita a no responder al mal con más mal, promoviendo la resistencia no violenta en lugar de la pasividad. Por ello, las frases de Jesús de Nazaret, centradas en el amor, la fe, la redención y el servicio, son pilares del cristianismo que a veces languidece cuando sus promotores sucumben a la tentación de poder y dinero. Destacan enseñanzas sobre amar al prójimo, el perdón, la vida eterna y la confianza en Dios, reflejando su misión de servir y dar su vida. "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí", frase encontrada en Juan 14:6, que es una declaración central del cristianismo, donde Jesús afirma ser el único mediador entre Dios y los hombres, definiéndose no solo como quien enseña la verdad, sino como la verdad misma, la vida eterna y el camino exclusivo hacia el Padre. Jesús es la fuente de vida espiritual y eterna, habiendo superado la muerte, según se explica en, “nadie viene al Padre sino por mí”, una declaración que establece exclusividad, indicando que la fe en la persona y obra de Jesús es el único camino hacia Dios, pero actualmente muchos vivales hacen de algunos hombres en el poder su Dios, y se declaran los únicos mediadores para llegar a estos, cobrando diezmos o favores.
LA VIDA de Jesús es un misterio que se conoce a través de los evangelios dejados por algunos apóstoles que, como él, también fueron sacrificados por promover y defender el cristianismo, una doctrina que, finalmente, la mayor parte del mundo adoptó, aun cuando no sigue al pie de la letra las enseñanzas heredadas a través de frases no atendidas como el “que se amen unos a otros" (Juan 13:34), o “yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas" (Juan 8:12), enseñanzas que solo son acatadas cuando nos acomete el infortunio o nos encontramos ante un gran peligro. Por ello, a los desatendidos por quienes ejercen gobierno o poder les dijo: "bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados" (Mateo 5:6). Sus enseñanzas, sin duda, buscan guiar a sus seguidores hacia un estilo de vida basado en la compasión, la humildad y la confianza en la providencia divina, y por ello fue perseguido, encarcelado, torturado y crucificado.
TUVO DOCE apóstoles que le siguieron incondicionalmente, pero el destino de estos tras la muerte de Jesús fue, en su mayoría, el martirio por predicar el evangelio en diversas regiones. La tradición indica que todos, excepto Juan, murieron de forma violenta, incluyendo crucifixiones (Pedro boca abajo, Andrés, Felipe), decapitaciones (Santiago el Mayor) y desollamientos (Bartolomé). Pedro fue crucificado boca abajo en Roma alrededor del año 64 d.C., a petición de él ya que se dijo indigno de morir al igual que su maestro. Andrés fue Crucificado en una cruz en forma de X en Patras, Grecia.
Santiago el Mayor decapitado con espada en Jerusalén por Herodes Agripa I (siendo conocido como el primer apóstol mártir). Juan fue el único que, según la tradición, murió de causas naturales a edad avanzada en Éfeso. Felipe fue Crucificado en Hierápolis, Frigia (actual Turquía). Bartolomé fue desollado vivo y decapitado en Armenia. Tomás murió atravesado por lanzas en la India. Mateo fue apuñalado o alanceado hasta la muerte en Etiopía. Santiago el Menor fue arrojado desde el templo en Jerusalén y luego golpeado con un garrote. Judas Tadeo fue martirizado en Beirut (Líbano). Simón el Zelote fue asesinado en Persia o Beirut. Matías (quien reemplazó a Judas Iscariote) fue apedreado y decapitado, mientras que Judas Iscariote se ahorcó tras la traición contra Jesús, pero gracias a todos ellos persiste el cristianismo, una religión monoteísta abrahámica basada en la vida y enseñanzas de Jesús de Nazaret, considerado el Hijo de Dios y Mesías, con unos 2 mil 600 millones de seguidores en el mundo, surgido en el siglo I d.C. en Palestina, centrándose en la salvación, la resurrección de Jesús y la Biblia como libro sagrado.
EL CRISTIANISMO actual es la religión más extendida del mundo, con más de 2 mil 600 millones de fieles, caracterizada por un desplazamiento de su centro demográfico desde Europa hacia el "Sur Global" (África, América Latina y Asia), y aunque mantiene una gran influencia cultural, enfrenta una fuerte secularización en Occidente y se diversifica en múltiples ramas, principalmente católicos, protestantes/evangélicos y ortodoxos. Se espera que el número de cristianos se acerque a los 3 mil millones para 2050, pues mientras la fe declina en Europa y EU., crece rápidamente en el hemisferio sur. Efectivamente, los datos actuales muestran un cambio demográfico religioso significativo a nivel global. Mientras que el cristianismo y la práctica religiosa en general experimentan un declive en Europa y Estados Unidos, la fe cristiana crece con fuerza en el hemisferio sur, particularmente en África, Asia y América Latina. Y es que, entre 2010 y 2020, el porcentaje de cristianos en Europa cayó del 74 al 67 por ciento con el cierre de cientos de iglesias debido a la baja asistencia. Países como Francia, Reino Unido y los Países Bajos ya no son mayoritariamente cristianos. En Estados Unidos la identificación cristiana ha disminuido, aunque estudios recientes de 2025 indican que esta caída podría haberse estabilizado, con un 62 por ciento de adultos que se identifican como cristianos. Sin embargo, la asistencia regular y la importancia de la religión en la vida cotidiana siguen disminuyendo. En el Norte Global, el envejecimiento de la congregación y el abandono de la fe organizada son la norma, con el grupo de personas "sin afiliación religiosa" en aumento. África es el epicentro del crecimiento cristiano. En 1900 había menos de 10 millones de cristianos; para 2020, la cifra superó los 383 millones, y se proyecta que para 2050, África albergará a más cristianos que Asia y América Latina combinadas.
LATINOAMÉRICA Y Asia, ambas regiones muestran un crecimiento constante y sostenido, especialmente en el ámbito católico y movimientos pentecostales/carismáticos. En 2025, se estimaba que el 69 por ciento de todos los cristianos del mundo viven en África, Asia, América Latina y Oceanía, una cifra que se espera aumente al 78 por ciento para 2050. De esa manera, el cristianismo, enfocado desde la fe, se considera imperecedero debido a la promesa de vida eterna y la unión con Cristo, donde los creyentes trascienden la muerte física. Aunque enfrenta declive y pérdida de influencia cultural en Occidente, se mantiene como una fuerza religiosa global en crecimiento en otras regiones. Así las cosas para una religión heredada hace más de dos mil años, con un reino que no tendrá fin, aunque en el mundo violento, engañoso y vil que vivimos, si Jesús reapareciera, seguramente lo volverían a crucificar…OPINA carjesus30@hotmail.com
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