Fray Orencio, apóstol de los periodistas, no tiene ningún empacho en publicar en sus redes sociales alabanzas y vítores para la gobernadora de Veracruz. Claro, como él mismo dice, “es su opinión personal”. Pero, ¿dónde queda la congruencia? ¿Cómo se puede ser defensor de los periodistas, al tiempo que de manera abyecta se rinde ante el mayor agresor de periodistas, el gobierno? Pero no hay que hablar mal del presidente de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, porque de inmediato el señor se hace la víctima. Sobre sus declaraciones sobre el homicidio del periodista Carlos Castro, Fray Orencio declaró que el homicidio "pudiera no estar relacionado con su actividad periodística". Al ser cuestionado sobre esa aseveración el protector de los periodistas tuvo que decir que esa era su opinión personal. Ante los diputados del Congreso de Veracruz, Baqueiro sollozó: “Déjeme decirle que yo también soy víctima de mis compañeros periodistas”. ¡Pobrecito! Luis Ramírez Baqueiro, a quien le dieron el premio de la CEAPP por su abyección a la 4T ahora tiene que lidiar con un obligación que repudia, atender las quejas de los periodistas, incluidos los que lo victimizan. Todos sabemos que Fray Orencio preferiría vestirse de porrista y acompañar a la gobernadora Rocío Nahle a sus eventos para echarle porras alzando los pompones de color guinda. Pero no, Dios lo castigó por ambicioso. Quería vivir del presupuesto, pero no lidiando con periodistas que lo ponen al borde del llanto.
A Ramos Alor, a pesar de su ineficiencia criminal, nadie lo toca. Madres de niños con cáncer lamentan que esté en IMSS-Bienestar
Ya no le pueden echar la culpa al Dr. Valentín Herrera. Nos enteramos por los medios de comunicación que “un niño falleció tras esperar durante una semana una tomografía en la Torre Pediátrica de Veracruz”. La muerte ocurrió por la falta de equipo, insumos y personal especializado, lo cual impide diagnósticos y tratamientos oportunos. Al menos 70 niños con cáncer se encuentran en riesgo. Es por ello que madres de niños con cáncer se manifestaron bloqueando la avenida 20 de noviembre del puerto de Veracruz, cerca del Hospital Infantil. Las madres señalan: “Los niños vienen a consulta y los regresan porque no los pueden meter a cirugías porque hace falta insumos y equipo de anestesia”. Sobre Ramos Alor, delegado del IMSS-Bienestar, la madres no dudan en mostrar su repudio al funcionario: "Tenemos denuncia nosotros ante la CNDH donde hemos externado todos estos temas. Tenemos todavía una demanda de cuando era la Secretaría de Salud, por falta de medicamentos y en la FGR tenemos demandado a Roberto Ramos Alor y otras autoridades por genocidio. Ya desde hace un año nosotros lo tenemos demandado. Lamentablemente no hay respuesta y es una tristeza que hayan puesto a un coordinador del IMSS-Bienestar como Roberto Ramos Alor". Por supuesto, a este funcionario nadie ni nada lo mueve de su cargo. Para la gobernadora de Veracruz ni la negligencia criminal, ni la ineptitud, ni la corrupción de Ramos Alor pesan; pesa más el compadrazgo.
Reconoce Marina del Pilar, gobernadora morenista de Baja California, que su exesposo Carlos Torres es investigado por la FGR. Dejó operar a Los Rusos en la entidad
En mayo de 2025 el gobierno de los Estados Unidos retiró la visa a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar; a su esposo también. Un mes después el Semanario Zeta publicó un reportaje en el que informaba que el esposo de la gobernadora, Carlos Torres y su cuñado, estaban siendo investigados por el gobierno de Donald Trump. Al parecer Carlos Torres y Luis
Alfonso Torres serían investigados por estar presuntamente ligados a robo de combustible también conocido como huachicol. De inmediato, desde la Presidencia, se aconsejó a Marina del Pilar que se divorciara de su marido y eso hizo. Ahora, meses después del divorcio, la gobernadora de Baja California confirma que la Fiscalía General de la República está investigando a su exmarido. Ella afirma que la investigación se deriva de una denuncia anónima. Sin embargo, está confirmado que el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene bien investigados a los hermanos Torres y no precisamente por una denuncia anónima. De acuerdo con la carpeta de investigación, Carlos Torres recibía sobornos de 150 mil dólares mensuales por parte de Pedro Ariel Mendívil García, exdirector de Seguridad Pública en el Ayuntamiento de Mexicali. Ese dinero era para permitir que el cártel de Los Rusos, una facción del Cártel de Sinaloa (CDS), pudiera operar en Baja California. Por cierto, el hermano de Carlos Torres fue administrador de la Aduana de Tijuana en el gobierno de Felipe Calderón.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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