En 2020 la entonces secretaria de Turismo, Xóchitl Arbesú, se fue con todo y chichifos a pasear a Madrid a la Feria Internacional de Turismo. De regreso a Veracruz llegó echando las campanas a vuelo: "Vienen cruceros a Veracruz; lo primero es que vienen cruceros a Veracruz, SECTUR inicio acuerdos con la empresa Pulman Tour Cruises grupo turístico español con una trayectoria de más de 40 años, además filial de Royal Caribean para lograr que Veracruz vuelva a ser un puerto anfitrión para cruceros de hasta dos mil pasajeros para iniciar". La verdad es que esos pinches cruceros nunca llegaron al puerto de Veracruz. La señora, con toda su comitiva, sólo fue a pasear. Este 2026 la comitiva de funcionarios veracruzanos que viajaron a Madrid a la FITUR fueron varios, entre estos la presidenta de la Comisión de Turismo del Congreso del Estado, la diputada local, Nallely Camarillo. Lo mismo que Xóchitl Arbesú la diputada local, que viajó con cargo al erario público, llegó también lanzando las campanas a vuelo: "Tuvimos varias reuniones, entre ellas con empresarios que reconocen que hay una área de oportunidad muy importante en nuestro país y en especial en Veracruz. Fuimos para generar nuevos acuerdos y abrir puertas ante Europa y el mundo. La FITUR es de los eventos más importantes de nivel turístico en el mundo pues es la feria internacional de turismo donde México es uno de los invitados y Veracruz tuvo uno de los stands más importantes”. ¿A quién quieren engañar? Cada año una comitiva de funcionarios de Veracruz van a la FITUR y nunca pasa nada en Veracruz. Los turistas de nuestras playas siguen siendo los de jícama con chile y agua de horchata.
Recula la Suprema Corte. Para seguir pasando por austeros ministros deciden devolver sus camionetas de más de 3 millones de pesos. ¡Fariseos hipócritas!
Decía Jesús a los fariseos de su época: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos! ¡Hipócritas! Porque limpian por fuera la copa y el plato, pero por dentro estos están llenos de codicia y de deseos descontrolados”. Esta sentencia bien puede ser aplicada a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los “ministros del acordeón”, quienes ya estaban saboreando sus camionetas de lujo, blindadas, con un valor de más de 3 millones de pesos. Sin embargo, después de ser evidenciados como unos ministros ostentosos y codiciosos, tuvieron que devolver las camionetas. Ahora resulta que los señores son muy, pero muy austeros. En un comunicado la SCJN reitera: “Reiteramos nuestro compromiso con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo, así como el trabajo permanente para lograr una justicia real y verdadera. Con el fin de precisar la información, mañana se ofrecerá una conferencia de prensa en las instalaciones de este Máximo Tribunal”. De acuerdo con algunos medios, las camionetas Grand Cherokee cuestan entre el millón 69 mil pesos hasta un millón 777 mil 900 pesos; ya con el blindaje su precio se eleva a más de 3 millones de pesos. Señala El Universal: “En el interior, los vehículos cuentan con proyección a color de 10” en el parabrisas, un sistema Uconnect 5 con pantalla táctil de 10”, sistema de sonido premium McIntosh, pantalla interactiva del pasajero, iluminación ambiental led, los interiores son de piel Palermo con Nappa acolchada”.
El “Changoleón legislativo” considera un error que la SCJN haya devuelto sus camionetas de 3 millones; igual ha de querer que le regalen una
Gerardo Fernández Noroña, mejor conocido como el “Changoleón legislativo”, es uno de los tipos más vituperados de las redes sociales. Para poder mantener ese puesto Noroña no desaprovecha oportunidad para conseguir más repudio. En un video en sus redes sociales el senador Fernández Noroña señala que la devolución de las camionetas Grand Cherokee, con
valor de 3 millones de pesos por parte de los ministros de la Suprema Corte, es una “torpeza inconmensurable”: “Yo considero un error lo que están haciendo. Esta es una comedia de errores. Considero que ese paso que han dado atrás, pues es de una torpeza inconmensurable, yo creo. Porque en todo caso no las hubieran comprado y ya. ¿Por qué las compraron?”. Vale mencionar que Gerardo Fernández Noroña era uno de los mayores críticos de la anterior Suprema Corte, cuya presidencia ostentaba la ministra Normas Piña. Noroña se quejaba de los privilegios que tenían los ministros, se quejaba no sólo de los sueldos de los ministros, sino además de sus pensiones. Claro, ahora que los “ministros del acordeón” son afines a la Cuarta Transformación, el “Changoleón legislativo” ya no se fija en esos privilegios, antes bien cree que los ministros merecen ese y otros privilegios; los mismos que él, como senador, se otorga.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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