La fiscala de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, demostró con números y hechos el porqué la Fiscalía General del Estado de Veracruz es una de las peores del país.
Durante su comparecencia ante el Congreso de Veracruz, para presentar las actividades de la instancia durante 2025, refirió que la Fiscalía abrió 75,556 carpetas de investigación por diversos delitos, de las cuales se judicializaron 15,892.
Para comenzar existe un desfase en cuanto al número de denuncias que la misma Fiscalía del estado de Veracruz reportó ante el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
De acuerdo con el registro de “incidencia delictiva del fuero común” que lleva el SESNSP, la Fiscalía de Veracruz refirió haber registrado 75,772 delitos en la entidad durante 2025.
Que conste que esos son solamente de los que recibió denuncia e inició proceso de investigación, lógicamente quedan sin contar los delitos que no se registran, bien porque la víctima no ocurre, porque en la misma Fiscalía el proceso es tan tardado y tortuoso que los denunciantes terminan por abandonar o simplemente porque nunca se ingresan al sistema, todo esto para no incrementar la carga de trabajo, pero también para no incrementar las denuncias contra delitos y crear una imagen de que en Veracruz es menos, mucho menos, la delincuencia que hay de la que realmente existe
Siguiendo con los datos presentados por la fiscala, de las carpetas de investigación abiertas sólo se judicializaron 15,892; esto es el 21% de los delitos registrados.
¿Qué es "judicializar una carpeta de investigación"? Es que la Fiscalía presente formalmente el caso ante un juez de control, imputando formalmente a un sospechoso.
O sea, en el 79% de las carpetas de investigación abiertas, la Fiscalía fue incapaz de armar un caso en contra de los acusados, bien por inacción o de plano por incapacidad, aunque también puede ser por considerar que la denuncia carecía de elementos de sustento.
Vaya, 4 de cada 5 carpetas de investigación que se abren, quedan sin judicializar.
Y son datos de la Fiscalía, no otros datos.
Pero la cosa sigue poniéndose peor.
De las 15,892 carpetas judicializadas, sólo se obtuvieron 4,946 autos de vinculación a proceso.
Esto es, 10,946 carpetas de investigación que se presentaron ante los jueces estuvieron tan mal integradas, que los juzgadores consideraron que no procedía la vinculación a proceso de los señalados como culpables.
Menos de una tercera parte de los casos que la Fiscalía presentó ante los jueces fueron considerados dignos de seguir un proceso para llegar a un juicio.
Vaya, sólo el 6.54% del total de las carpetas de investigación abiertas, fueron consideradas como viables para juicio.
Un número y un porcentaje bastante bajo.
SÓLO EL 3.14% DE LAS DENUNCIAS ANTE LA FISCALÍA RECIBIERON SENTENCIA CONDENATORIA
Pero la eficacia de la Fiscalía de Veracruz sigue cayendo, pues durante 2025 sólo obtuvo 2,380 sentencias condenatorias.
Esto es, que menos de la mitad de las carpetas de investigación vinculadas a proceso tuvieron elementos suficientes para obtener una sentencia condenatoria.
Sólo el 3.14% del total de las denuncias que la Fiscalía reconoce haber recibido, fueron bien armadas como para lograr una sentencia condenatoria.
Y eso que durante 2025 los jueces prácticamente condenaron a todos los casos que les presentaba la Fiscalía, para que el entonces gobernador Cuitláhuac García, no los señalase de favorecer a los delincuentes.
Ahora, si se tomase en cuenta la “cifra negra” (los delitos que no son registrados), la eficacia de la Fiscalía de Veracruz probablemente andaría en un 1% o menos.
Lisbeth Aurelia durante toda su comparecencia trató de lavarse las manos diciendo que apenas tiene 45 días en el cargo, pero nunca, absolutamente nunca, explicó lo que significan las cifras que presentó y mucho menos presentó una estrategia para mejorar la eficacia de la Fiscalía de Veracruz.
Otra muestra del actuar deficiente de la Fiscalía y de cómo esconde cifras y delitos, es que refirió que se atendieron 3,232 solicitudes para recibir asesoría jurídica, acompañamiento, gestión de crisis y apoyo en investigaciones relacionadas con secuestro.
Es decir, fueron 3,232 casos de secuestro los que conoció la Fiscalía durante 2025.
Pero la misma Fiscalía sólo reportó 32 casos de secuestro durante el pasado.
¿O acaso en cada caso fueron 100 solicitudes en promedio las que se presentaron?
¿La Fiscalía esconde el dato real de secuestros o infla sobremanera las estadísticas de las solicitudes recibidas?
Hay un mar de diferencia entre unos datos y otros.
Otra muestra más de como la Fiscalía oculta o tergiversa datos de los delitos, es el mismo secuestro.
La organización Alto al Secuestro, refiere que en Veracruz hubo 124 casos de este delito, según lo que pudieron detectar.
Si el número de Alto al Secuestro es más cercano a la realidad, significa que la Fiscalía escondió 92 casos de secuestro.
Esto es, que nada más reconoce uno de cada 4 secuestros que se dan en el estado.
Pero siguiendo con las cifras de la misma Fiscalía, Lisbeth Aurelia apuntó que se liberaron 30 víctimas de secuestro, aunque en la cuenta que ella misma presentó le falta explicar como se dio la liberación de una de esas 30 víctimas: 17 mediante operativos policiales, 10 por negociación (van 27) y 2 por escape (suma 29).
Con esto se entiende que 2 de las víctimas fueron asesinadas o que de plano nunca se logró ni siquiera recuperar los cuerpos.
Pero eso, Jiménez Aguirre menciona que se iniciaron 32 carpetas de investigación por secuestro, de las cuales 15 derivaron en procesos penales, mientras que el resto continúa en trámite, dicho de otra forma, que duermen en algún lado.
Asegura que de estos 32 casos de secuestro de los que se informa, se realizaron 95 detenciones por secuestro, de las cuales 45 fueron en flagrancia y 50 por cumplimiento de órdenes de aprehensión.
En su comparecencia también dio un dato medio raro. Aseguró que se obtuvieron 53 sentencias condenatorias contra 128 personas sentenciadas, con penas que van de 50 hasta 140 años de prisión.
Si se obtuvieron 53 sentencias contra 128 personas sentenciadas, ¿significa que a las otras 75 la sentencia fue absolutoria?
Otro ejemplo más de la falta de eficacia de la Fiscalía, es que de acuerdo con sus datos oficiales, se atendieron 47 casos de extorsión directa, con 51 víctimas, por lo cual se obtuvo 11 órdenes de aprehensión contra 26 probables responsables, de las cuales 16 ya fueron ejecutadas.
Esto que podría parecer un dato alentador, no lo es, sino todo lo contrario.
El informe de incidencia delictiva revela que durante 2025 la Fiscalía aceptó y asentó 730 casos de extorsión.
Que hayan atendido 47 casos de 730, es nada. Es apenas el 6.43% de los que recibieron.
¿Y cuántos casos de extorsión no quedaron registrados en denuncias?
Así se podría seguir.
Aurelia Lisbeth Jiménez Aguirre puede insistir en que sólo tiene 45 días en el cargo.
Pero si aún no es capaz de comprender la real situación de la Fiscalía, es poco probable que en algún momento pueda hacerlo.
Aunque ella sienta que es la gran mística de la procuración de justicia y que fue puesta por la gran mística del estado.
Y que en consecuencia, los terrenales tenemos que creerle y aplaudirle sin cuestionar todo lo que diga. |
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