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XALAPA.- Luego de que integrantes del Comité Eureka instalaron hace dos días una huelga de hambre en el Zócalo capitalino, desde donde lamentaron la falta de resolución de las desapariciones forzadas ocurridas durante la guerra sucia, la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo recibió en Palacio Nacional al Comité Eureka. “Trabajamos todos los días por la verdad”, sostuvo. A 47 años de su histórica protesta en el centro de la capital mexicana para exigir la libertad de presos políticos y la presentación de los desaparecidos, los integrantes del Comité Eureka volvieron a protestar en el Zócalo ante el "abandono" de los gobiernos de la 4T en el tema de desapariciones. El Comité Eureka, histórico grupo en defensa de los presos políticos y desaparecidos, sobre todo del periodo de la llamada "Guerra Sucia" en México, iniciaron una huelga de hambre por el "abandono" de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y de Claudia Sheinbaum Pardo, a quien solicitaron una audiencia. "Con la total convicción de la justeza de nuestra lucha nos instalamos en Huelga de Hambre, aquí en el Zócalo, los que aún estamos, con todas nuestras limitaciones físicas, pero con gran congruencia con la vida de lucha que nos orillaron a vivir, para solicitarle a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que voltee a vernos y reciba al Comité ¡Eureka! en audiencia", expresó el grupo en un comunicado. Aseguran que, aunque el Gobierno de Sheinbaum haya incluido a Rosario Ibarra en las efemérides patrias o en la historia de la Ciudad de México y la reconozca como pionera en la defensa por los Derechos Humanos en este país, "no basta para rendir honor a su memoria y a toda una vida de lucha intransigente, pues la pregunta eterna de ella y del Comité ¡Eureka! sigue sin una respuesta satisfactoria: ¿Dónde están los desaparecidos políticos?". La huelga de hambre comenzó exactamente 47 años después de que, el 28 de agosto de 1978, 84 mujeres y 4 hombres decidieran colocarse en un lugar céntrico de la Ciudad de México para realizar una huelga de hambre, donde todo el mundo pudiera verlas, donde el Presidente de la República –entonces el priista José López Portillo– no pudiera evitar enterarse de su exigencia: libertad para los desaparecidos políticos. "Y fue así como el 28 de agosto de 1978 a las 11 de la mañana, las mujeres vestidas de negro y con las fotografías de sus hijos, esposos o hermanos prendidas en el pecho y que se habían congregado en el Altar del Perdón de la Catedral Metropolitana formaron un círculo y desplegaron las mantas con las leyendas de su lucha ‘Los encontraremos’, ‘Amnistía General’, ‘Presos Políticos Libertad’, entre muchas otras más", expresó el Comité Eureka. "La gran mayoría de esas valientes mujeres y hombres han fallecido y lo hicieron sin abandonar nunca el empeño por encontrar a los suyos. Después de tantos años y para vergüenza de este Gobierno y de este país, la verdad acerca del paradero de los desaparecidos políticos sigue vedada a sus familias y a la sociedad", cuestionó. El Comité Eureka remarcó que las dependencias de Gobierno que por ley están obligadas a llevar a cabo una investigación fehaciente y expedita "han incumplido con el encargo". "En el Gobierno pasado [con López Obrador] se creó por decreto la Comisión de la Verdad, un ente completamente inútil que sólo sirvió a los intereses personales de quienes la conformaron y para que quien la creó, evadiera su responsabilidad", afirma.
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