Por Raúl Caraveo @raulcaraveo
En Quintana Roo las campañas rumbo al 2027 ya empezaron desde hace rato y surgieron desde el mismo centro de poder, fiel al ADN priista que llevamos todos en lo más recóndito de nuestra esencia. Como es clásico en ese sentido una vez que el o la gobernante llega al pináculo de su carrera -el poder- se obnibula y de entrada quiere controlar todo; congresos, alcaldías, poderes institucionales y fácticos, poner y quitar a su gusto conforme sus preferencias, todo empoderado quiere engrandecer su poder e influencia para que esta perdure por décadas (el ADN Porfirista) lejos de gobernar para servir al ciudadano sirve a un grupo personalísimo.
Así el mismo día que cualquier ciudadano de ese círculo obtiene parte de ese poder representativo e institucional inmediatamente empieza a buscar el siguiente puesto superior en la escala jerárquica, de diputado local a federal o senador, de senador a gobernador, en fin, caminos en ascendencia por gracia de la indiscutible atmosfera de perfección que logro con el primer puesto y la aprobación de sus jefes jerárquicos. No importa sus reales y constitucionales obligaciones frente a la ciudadanía, lo que importa es ascender, fortalecer su equipo y ganar a toda costa todo.
Esa es nuestra genética política de más de nueve décadas, si, el
PRI sucumbió, se irá, perderá su registro, pero el ADN seguirá aún por más tiempo, no sé cuánto. Aunque los principios de Morena quisieron romper y transformar desde el fondo este fenómeno no es fácil y presenta serias resistencias que se imponen, pactos, negociaciones, compras y ventas de lealtades, etcétera. En ciencia política sabemos que el proceso para que se transforme u sistema político es lento y paulatino cuanto más si es llevado sin la violencia que implica una revolución, hoy lo estamos viendo y conviviendo con asombro por la serie de contradicciones que a diario surgen y se desenmascaran.
Volviendo a la real politik las campañas políticas en Quintana Roo por la búsqueda de la gobernatura mañosamente ya están en baja intensidad promovidas fría, calculadora y sutilmente desde el mismo poder, creando una atmosfera indiscutible de perfección a un candidato favorito con variedad de medios de comunicación disponibles desde la “objetiva visión de columnistas y comentaristas” cuyo trabajo es moldear esa perfección del candidato y el camino democrático y viable, posible y sustentable para hacerlo único, indiscutible y -lo más importante- obtener el triunfo que representaría la continuidad de un grupo.
A la par desde la tierra firme, desde el campo traviesa, desde la terracería otro es el escenario, personalidades de distintos ámbitos y grupos de ciudadanos creen que lo anterior no es el camino ni correcto ni justo aspirantes hay varios con antecedentes muy reconocidos algunos y con más trayectoria otros, no me gusta dar nombres pero son de todos conocidos. Mujeres y hombres que ya han dado resultados en otras áreas. Falta aún varias definiciones en cuanto a el escenario político como la alianza entre los partidos, si Morena va con el Verde y el PT, si la Reforma Electoral puede alterar algunos lineamientos, en fin. Pero como es natural en el ADN priista eso no importa las campañas adelantadas van viento en popa, querámoslo o no.
@raulcaraveo
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