|
|
Foto:
.
|
XALAPA.- En América Latina, 12 países han eliminado la transmisión perinatal del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Cuba fue el primero en 2015, Brasil lo hizo en 2025 y el más reciente en conseguirlo es Bahamas, informó la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El director Jarbas Barbosa lo califica como un logro excepcional, reflejo de un compromiso político sostenido y un sólido liderazgo nacional, junto con la dedicación y compasión del personal de salud. Sin embargo, México no está en esa lista de éxito por factores como que al término de la gestación, en promedio 81 por ciento de las madres con VIH, identificadas y en seguimiento clínico, tienen niveles indetectables del virus. Esto significa que no hay riesgo de transmitir la infección a sus hijos, mientras que el 19 por ciento restante mantiene esa posibilidad. Pero, en la revisión por estados de los datos del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida, en 2025 sólo en ocho la totalidad de las embarazadas identificadas tuvieron el VIH en niveles indetectables en sangre. Estos son: Baja California, Yucatán, Sonora, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Colima y Baja California Sur. En cambio, en Chihuahua 47 por ciento de las mujeres no lograron ese objetivo y por lo tanto mantuvieron el riesgo de transmitir el virus a sus hijos. En Jalisco fue el 43 por ciento de las mujeres, en Michoacán 39 y en Oaxaca 38 por ciento. En el resto de las entidades el porcentaje de mujeres con carga viral suprimida fue de 63 a 96 por ciento. De acuerdo con las estadísticas de Censida, en 2025 se diagnosticaron 56 bebés con VIH adquirido por vía perinatal, esto es durante el embarazo o el parto. El reporte de Censida reconoce que el promedio de 81 por ciento de indetectabilidad de VIH es insuficiente, sobre todo en los embarazos concluidos, pues “habla de una captación de gestantes fuera de tiempo, mal seguimiento y/o mal apego al tratamiento antirretroviral”, lo cual incrementa el riesgo de nuevos casos de transmisión vertical de VIH. En tanto, la OPS consideró el logro de las Bahamas como un hito para la salud pública del Caribe, pues se convirtió en una nación pionera por su modelo de atención de salud integral e inclusivo. Se distingue por la prestación de atención prenatal universal a las mujeres embarazadas, independientemente de su nacionalidad o situación jurídica. Han sido fundamentales las evaluaciones en la primera consulta prenatal y otra en el tercer trimestre de la gestación. También resalta la disponibilidad de la profilaxis preexposición (PrEP) para la prevención del VIH y el seguimiento de las madres con VIH y los lactantes expuestos, la oferta de medicamentos antirretrovirales y los servicios de planificación familiar y tratamiento de infecciones de transmisión sexual gratuitos. La certificación de la OMS como país libre de este problema de salud se logra con la reducción de la tasa de transmisión maternoinfantil del VIH a menos de 2 por ciento, acreditar menos de cinco nuevas infecciones pediátricas por VIH por cada mil nacidos vivos y una cobertura de 95 por ciento o más en atención prenatal, pruebas de VIH y tratamiento para mujeres embarazadas.
|