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Cortesia..
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Xalapa, Ver.-
El director de Recaudación de la Secretaría de Finanzas y Planeación del Estado de Veracruz (Sefiplan), Israel Octavio Caballero de la Rosa, es señalado por presunto acoso laboral, abuso de poder, tráfico de influencias y violación sistemática de los derechos laborales de personal sindicalizado. Según fuentes internas de la dependencia, las irregularidades se concentran en la Oficina de Hacienda Xalapa Norte, donde fue designada una jefa respaldada por Caballero de la Rosa, cuya gestión ha sido calificada por trabajadores como un desastre operativo y un entorno de persecución institucionalizada. Desde la llegada de esta jefa, cuyo nombre se mantiene en reserva por protección jurídica, y de su particular Montserrat García Mora, las denuncias internas apuntan a una escalada de medidas autoritarias, que incluyen: Grabación y fotografía a escondidas del personal para generar expedientes informales. Amedrentamiento y amenazas de cambios de adscripción, sin fundamento legal alguno. Violaciones graves a los derechos adquiridos por trabajadores de base y sindicalizados, como la intención de retirarles incentivos económicos arbitrariamente. Los denunciantes indican que estos hechos forman parte de una estrategia sistemática para debilitar al personal que no responde a las nuevas imposiciones jerárquicas, lo cual ha derivado en congelamientos laborales, marginación y represalias abiertas. Actualmente, 11 trabajadores han sido removidos o desplazados a zonas como el comedor, sin justificación funcional ni administrativa, y ya han iniciado acciones legales a través del TECA para exigir el respeto a sus derechos y su retorno a plazas originales. Trabajadores desplazados aseguran que el director de Recaudación, Israel Octavio Caballero, se ha referido a ellos como “unas ratas” y los ha acusado de ser cómplices del exjefe de la oficina, sin investigación previa, ni sanción administrativa formal. Esta descalificación contraviene el debido proceso laboral y aviva un clima de linchamiento y persecución, que ya ha sido documentado ante instancias defensoras de derechos laborales. Además, exhiben que la jefa de oficina —con respaldo del director de Recaudación— ordenó cerrar el acceso a los baños al público general, incluso a personas de la tercera edad que acuden desde temprano a realizar trámites. Lo que ocurre hoy en la Oficina de Hacienda Xalapa Norte no es una anécdota aislada, sino un reflejo alarmante de que las cosas no han cambiado y que los funcionarios se marearon muy rápido.
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