Inicia Tribunal de Disciplina Judicial 179 investigaciones en 120 días; asegura que se ha suspendido a jueces y secretarios que incurrieron en actos contrarios a la ley o en acciones de acosos laboral o sexual
MEMORANDUM 3.- Entre septiembre y diciembre de 2025, el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ) recibió 2 mil 168 quejas y denuncias, lo que representa un promedio de 27.1 asuntos diarios. Este volumen duplica el promedio mensual que registraba el órgano disciplinario anterior, asegura la presidenta de este órgano del Poder Judicial de la Federación (PJF), la magistrada Celia Maya García. De estas quejas, explica que en 179 asuntos se determinó iniciar investigación formal, lo que representa un incremento del 28 por ciento respecto del periodo comparable previo. Cada determinación se adoptó con base en análisis técnico, evidencia suficiente y respeto irrestricto al debido proceso. Indica: “La disciplina judicial no es persecución. Es una función constitucional orientada a preservar la integridad del servicio público y por ello se ejerce con límites claros”. A partir de que el TDJ se creó empezó a dar sus primeros resultados con inhabilitaciones, así como suspensiones a jueces y secretarios a quienes se les ha demostrado que incurrieron en actos contrarios a la ley o incurrieron en acciones de acosos laboral, sexual, resoluciones consideradas irregulares, por mencionar faltas. Al rendir el Primer Informe de los cuatro meses de la creación del TDJ, la magistrada destacó el trabajo de la Secretaría General de Acuerdos, que en este periodo emitió 6 mil 991 acuerdos. “Esta cifra refleja no sólo carga de trabajo, sino capacidad institucional para ordenar, dar seguimiento y ofrecer respuestas oportunas, reduciendo tiempos de atención que anteriormente podían extenderse de manera significativa”. Indica que a este tribunal le fue encomendada por la Reforma del Poder Judicial combatir la corrupción e impunidad de integrantes de la judicatura y personal judicial, así como vigilar que haya un adecuado sistema de administración de justicia. Expresa: “Sancionar a los malos servidores del poder judicial es un deber que está vinculado al deber estatal de hacer justicia sin desviaciones, sin deformaciones. Justicia real y verdadera”. Por ello, dijo que quienes conforman esta institución tienen una responsabilidad ante la historia: vigilar el desempeño de quienes imparten justicia y activar, cuando sea necesario, los mecanismos de investigación, corrección y sanción de las conductas que se aparten de la normatividad aplicable. “Los cinco magistrados que integramos este tribunal estamos empeñados en cumplir con nuestro deber con total apego a la ley y la justicia. Conformamos un órgano colegiado que ya ha comenzado a dar muestra de su importancia para impulsar la justicia y sancionar a quienes se apartan de su deber”. Reitera que el objetivo superior del TDJ es la supervisión del desempeño judicial; que las resoluciones se apeguen a Derecho; que las decisiones de los tribunales estén sustentadas en los hechos probados y las pretensiones disputadas. “Nunca ha sido su propósito modificar lo ya sentenciado, sino estrictamente averiguar si se ha observado la normatividad aplicable al caso concreto, conforme a los lineamientos estandarizados del debido proceso y los principios generales del Derecho”, expresa. La magistrada indica que, si se encuentra una desviación, lo sentenciado no sufre alteración, pero se sancionará al responsable de la mala práctica judicial, de acuerdo con lineamientos que observan las características del concepto de tipicidad penal para imputar conductas irregulares debidamente acreditadas”.