Ante observaciones de la ASF, aclara Ahued que el señalamiento de posible daño patrimonial es incorrecto: 'No hay desvío de recursos ni obras fantasma'
MEMORANDUM 2.- Mientras muchos ex alcaldes evaden el escrutinio público y andan a salto de mata tras la difusión de observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a las cuentas públicas municipales de Veracruz correspondientes al 2024, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, salió al paso para dar la cara y explicar, con cifras y datos, el alcance real de los señalamientos relacionados con la cuenta pública del Ayuntamiento de Xalapa durante el último año de su gestión. De acuerdo con el titular de la Segob, las observaciones corresponden al último año de su administración municipal y derivan de auditorías de cumplimiento incluidas en la Cuenta Pública 2024. “No se trata de desvíos ni de daño patrimonial, sino de procesos administrativos en curso que siguen los cauces legales establecidos por la normatividad federal”. El exalcalde xalapeño explicó que estos procedimientos son ordinarios y aplicables a todos los municipios del país, consistentes en solicitudes de información complementaria como anexos documentales, bitácoras, fotografías y actas de Entrega–Recepción. En el caso específico de Xalapa, la ASF requirió documentación adicional por 21 millones de pesos dentro de una inversión total superior a mil 500 millones, además de aclaraciones administrativas relacionadas con 176 millones de pesos en obras públicas. “El señalamiento de posible daño patrimonial es incorrecto. No hay desvío de recursos ni obras fantasma. Son requerimientos de información que se solventarán en tiempo y forma”, puntualizó Ahued, dejando clara su postura frente a interpretaciones que buscan distorsionar el proceso de fiscalización. El funcionario estatal destacó que cuenta con la totalidad de la documentación física y digital: expedientes técnicos completos, contratos, estimaciones, evidencia fotográfica del antes, durante y después de cada obra, así como actas firmadas por vecinos y autoridades. Todo, aseguró, será entregado puntualmente a la autoridad fiscalizadora. En el contexto político veracruzano, la actitud de Ahued no pasa desapercibida. Mientras otros prefieren el silencio o la evasión, él reafirma una trayectoria marcada por la rendición de cuentas y la honestidad. Para analistas locales, su respuesta exhibe cómo observaciones técnicas pueden ser utilizadas con fines políticos, pero también cómo una conducta transparente y directa termina por desactivar cualquier intento de mancha pública.