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XALAPA.- La miasis es una grave infestación causada por la mosca Cochliomyia hominivorax, mundialmente conocida como el gusano barrenador del ganado. Sin embargo, los hospitales de Veracruz están reportando un incremento inusual de pacientes humanos afectados. Las autoridades de la Secretaría de Salud advierten que estas larvas se alimentan exclusivamente de tejido vivo, causando daños profundos. Los sectores más vulnerables de la población incluyen a los adultos mayores, personas con enfermedades crónicas como la diabetes, individuos con movilidad reducida y aquellos con heridas sin tratar. Además, la Coalición de Activistas por los Derechos de los Animales del Estado de Veracruz (CADAV) ha señalado que los animales de compañía en situación de calle también están sufriendo un aumento crítico de gusaneras, lo que amplía el foco de infección en las zonas urbanas y rurales. El más reciente Boletín de Vigilancia Epidemiológica reveló datos preocupantes: para mediados de abril de 2026, los casos confirmados en Veracruz pasaron de 10 a 20 en apenas siete días, representando casi el 17% del total nacional. Municipios con climas cálidos y húmedos son el epicentro perfecto para esta emergencia sanitaria, colocando a la entidad como la segunda con mayor incidencia en todo el país, colocándose solo por debajo del estado de Chiapas. Las autoridades locales han detectado brotes significativos en localidades rurales como Santa Fe y Vargas, lo que ha obligado a reforzar los cercos sanitarios y las campañas de concientización para evitar que la plaga se extienda hacia zonas más densamente pobladas del puerto y sus alrededores. La infestación sucede de manera silenciosa cuando la mosca deposita cientos de huevecillos en lesiones abiertas, úlceras sangrantes o mucosas expuestas de mamíferos. La falta de saneamiento adecuado y el contacto con animales infectados sin la debida supervisión del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) aceleran drásticamente el ciclo biológico del parásito. En menos de 24 horas, las larvas eclosionan y comienzan a devorar el tejido sano utilizando ganchos bucales, provocando síntomas evidentes como fiebre, dolor intenso, inflamación severa y secreciones de muy mal olor. Si el paciente no recibe atención médica urgente para la extracción mecánica de los parásitos y la administración de antibióticos, la infección puede derivar en complicaciones fatales, como ya ha ocurrido lamentablemente en otros estados del país. Para evitar ser víctima de esta peligrosa infección parasitaria, es fundamental implementar acciones inmediatas en el hogar, tales como: lavar cualquier herida, por mínima que sea, con abundante agua y jabón de manera inmediata; aplicar antisépticos adecuados y cubrir la lesión correctamente con gasas limpias para bloquear el acceso de las moscas; evitar la exposición prolongada en zonas con alta presencia de insectos o ganado; revisar diariamente la piel de tus mascotas, así como la de familiares vulnerables o postrados en cama; mantener los patios libres de desechos orgánicos que atraigan moscas y acudir al centro de salud más cercano ante cualquier sospecha de inflamación inusual o mal olor en una herida.
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