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Ciudad de México.- El cierre de 29 juzgados, entre estos los familiares y microregionales, del Tribunal Superior de Justicia del Estado, no solo es un retroceso para la impartición de justicia pronta y expedita en detrimento de los veracruzanos, sino que, ante el retraso de la justicia, la decisión también podría incidir en los índices de violencia familiar, aseguró la diputada federal priista Anilú Igram Vallines. La legisladora veracruzana recordó que años atrás, fue un avance alcanzado en pro de las familias de la entidad y subrayó que como diputada local y presidenta de la Mesa Directiva del Congreso Local impulsó la creación de los juzgados familiares debido a que 50 de cada 100 casos que llegan al Poder Judicial son de esa índole. “En mi primer año en funciones como diputada local presenté, en 2014, una iniciativa a fin de modernizar las normas que regulan a la familia y algunos actos del registro civil y se establecieron los primeros juzgados familiares en la entidad”, aseguró. Ingram Vallines dijo que, con la creación de dichos juzgados especializados, se atendía de manera mucho más eficiente a los miles de veracruzanos que acuden ante las instancias jurisdiccionales. “Se trataba de resolver asuntos familiares como divorcios, pensiones alimenticias, adopciones, tutelas, guarda y custodia, patria potestad, derecho de convivencia, y reconocimiento de paternidad, entre otros, los que ayudan a disminuir la violencia familiar”. Sin embargo, lamentó que hoy, tristemente, “vivimos otro retroceso en Veracruz con la decisión de desaparecer 29 juzgados, afectando a miles de personas y, por supuesto, echando a la calle a los trabajadores”. Refirió que el Poder Judicial dice que es doloroso, pero en nada se compara a la afectación que están causando en cientos de miles de veracruzanos al complicarles el acceso a la justicia pronta y expedita. En ese sentido, la legisladora federal conminó al Poder Judicial a trabajar para ayudar a establecer un mejor entorno, mejores condiciones; un entorno de mayor seguridad y de mayor prosperidad para todas las familias que viven en Veracruz, fundamental para poder combatir de raíz la violencia. La diputada federal dijo que no se trata de desaparecer juzgados, de bautizar como reingeniería el retroceso para las familias y el despido de trabajadores. “Estos tiempos tan complejos nos demandan a todos sumar esfuerzos, programas, acciones orientadas a un mismo propósito: generar condiciones para erradicar la violencia de la que son objeto muchos integrantes de familias veracruzanas y que todas puedan vivir tranquilas y seguras”, concluyó.
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