Pese a crisis financiera en la UV, Rector prorrogado encabeza una casta dorada que cobra salarios más altos que la gobernadora
MEMORANDUM 2.- A pesar de que la Universidad Veracruzana enfrenta severas dificultades financieras, el rector prorrogado Martín Aguilar Sánchez encabeza una casta dorada al interior de la UV, con percepciones superiores al salario de la gobernadora Rocío Nahle. Lo anterior, a través de un esquema de manipulación de tabuladores, compensaciones adicionales, bonos y otros recursos administrativos que esconden, a la vista de todos, la existencia de inusuales condiciones salariales. Y es que, esto es producto de incrementos salariales anuales, en algunos casos superiores a los que la institución otorga a su base laboral y académica, los cuales colocan por encima del salario de la gobernadora del estado las percepciones del jerarca universitario y de algunos de sus más próximos allegados. En 2025, la paga mensual del rector fue de 102,835.31 pesos (sueldo neto de 72,396.31 pesos más 30,439 pesos de compensación), una suma mayor a los 67,842 pesos devengados por Rocío Nahle García. Además del rector, los mandos superiores de secretario, vicerrector, abogado general y contralor general ganaron más que la titular del Ejecutivo estatal. Por medio de la fragmentación y recovecos legales, el área administrativa universitaria falsea la información de los ingresos netos de sus mandos superiores. Si bien representan un ingreso elevado con prestaciones de ley, éstos se aumentan con bonos y compensaciones adicionales al sueldo base tabulado, posibilitando sueldos de cientos de miles de pesos. En la UV, la austeridad republicana es ignorada, pues prevalecen las canonjías salariales del alto funcionariado, apelando a su condición de autonomía como otros organismos autónomos, tal como ocurre en el Poder Judicial o el INE. Al inicio de su primer periodo en 2021, Aguilar Sánchez aseguró que asumiría la disciplina financiera reduciendo en 40% la compensación mensual de sus percepciones, aplicable a todos los altos mandos administrativos. Sin embargo, la disminución no se aplicó al sueldo con prestaciones generales, sino a un rubro denominado “Compensación Garantizada” (071), asignada solo a mandos superiores y medios. En el caso de Aguilar, esta compensación se redujo de 50,732 pesos a 30,439 pesos. El ajuste no afectó el sueldo base ni las prestaciones como aguinaldo o aportaciones al IPE, por lo que las percepciones mensuales netas del rector fueron de $92,968 al mes, aplicando apenas una disminución mínima. Si la reducción de 40% se aplicara como se indicó, el aguinaldo del rector para 2021 habría sido de $75,995.44, en lugar de los $100,640.03 que recibió. En 2025, el aguinaldo ascendió a $117,168.59. Entre 2021 y 2025, el sueldo bruto del rector pasó de 95,941.82 pesos a 111,225.46 pesos (+15.8%), mientras que directores generales administrativos pasaron de 51,487.35 a 59,543.97 pesos (+15.4%). Esto ocurre mientras 3,771 trabajadores universitarios tienen ingresos menores al salario mínimo mensual. De acuerdo con una solicitud de transparencia, la “Compensación Garantizada” no se incluye en los tabuladores públicos, aunque representa en promedio 37.5% del sueldo de Aguilar Sánchez. El Manual de Percepciones establece que esta remuneración es “complementaria por responsabilidad del puesto” y no forma parte de la base de cálculo para prestaciones básicas, por lo que su otorgamiento no es obligatorio. En contraste, el Poder Ejecutivo de Veracruz eliminó desde la gestión de Cuitláhuac García todas las compensaciones adicionales de la clave 071 en la UV, política que se mantiene hasta la administración de Rocío Nahle. Otra prestación, el “Reconocimiento por cumplimiento”, se paga sin variación y equivale a 17,575.29 pesos mensuales para el rector en 2025, ligada al sueldo base y otorgada a mandos activos. A pesar de los recortes y falta de estímulos al personal académico, esta remuneración se asigna en 15% para mandos superiores académicos y 20% para administrativos. El resultado: mientras la UV retrocede en rankings y pierde prestigio académico, el rector y su cúpula se aseguran sueldos elevados y cotizaciones al IPE que aseguran su retiro. Así las cosas.