Juegos mecánicos temporales un peligro latente: se registran 11 incidentes en un mes, uno de ellos en Martínez de la Torre, Veracruz
MEMORANDUM 1.- Del 15 de diciembre de 2025 al 15 de enero de 2026, se registraron 11 incidentes en juegos mecánicos temporales, los cuales involucraron, además de la Ciudad de México, diversos municipios de siete entidades del país: Guerrero, Guanajuato, Durango, Puebla, Veracruz, Tlaxcala y Chiapas, revela una investigación de Crónica. Aunque en el recuento hubo lesionados y víctimas mortales directas, con nombre y apellido, se contabilizaron afectaciones masivas, en especial cuando se trató de fallas técnicas, apagones o cortos circuitos, porque cientos de personas quedaron atrapadas al interior de juegos chatarra o sufrieron crisis nerviosas. Así pasó el 10 de enero en la Feria de León, Guanajuato, cuando una “deficiencia en el sistema” provocó la parálisis intempestiva del juego llamado “El Titán” y decenas de usuarios quedaron aprisionados. Cuatro accidentes en 2025 obligan a implementar un programa de verificación en la Feria de León; colocan calcomanías de liberación, pero aun así se presenta incidente en la edición 2026 en juego denominado “Titán”. El año pasado, en ese festín leonés, se contabilizaron cuatro accidentes (un joven proyectado, con secuelas cerebrales; cuatro chicos golpeados por sillas voladoras sin control y decenas de rescatados por la doble detención en pleno trayecto del famoso “ratón loco”). Por esta razón, para la edición de 2026, el área de Protección Civil implementó una estrategia de revisión a los juegos, la cual contempló verificación de todos componentes, mantenimiento y pausa diaria, así como la emisión de calcomanías de liberación, supuesta garantía de buen funcionamiento. Sin embargo, el plan falló. El 6 de enero un corte abrupto de energía eléctrica también frenó de golpe los juegos de la feria de San Baltazar Campeche, y los visitantes permanecieron varados durante varios minutos, con las histerias subsecuentes. Lo mismo ocurrió el 26 de diciembre en la feria del Club de Golf de Acapulco, Guerrero, cuando familias debieron resistir un atorón mecánico en la montaña rusa. Un año antes, en esta feria porteña, dos personas fueron hospitalizadas tras el desplome estructural de una atracción conocida como “Torre Eiffel”. Para la reciente edición los organizadores prometieron seguridad máxima y saldo blanco. No lo hubo… Guerrero es el estado con mayor incidencia: además de lo sucedido en el puerto, dos percances se sumaron en la feria de Chilpancingo: uno el 22 de diciembre, cuando se reportó la caída de unos troncos usados como sostén de un juego; y otro el 8 de enero, con el acelere descontrolado de otro juego debido a un error en el sistema de control y, se dijo, al estado etílico del operador. Igual en Tlaxcala hubo momentos de estrés por un bloqueo en el mecanismo de la rueda de la fortuna dentro de la “feria mágica” de Huamantla. El 17 de diciembre decenas de paseantes debieron ser rescatados desde las alturas: algunos resultaron con lesiones y otros experimentaron ataques de ansiedad, por lo cual fue necesaria la intervención de paramédicos. Estampa similar a la del 15 de diciembre en la Feria Chiapas -Tuxtla Gutiérrez- después de un corto circuito en el área de juegos mecánicos, el cual desató pánico entre los asistentes. Entre los sucesos más graves se cuentan el del 1 de enero en la feria de la Divina Providencia, en Puebla, cuando se desprendió el armazón de un juego y salieron expulsadas tres personas -dos adultos y una menor-, quienes terminaron con heridas profundas. Protección Civil del municipio se limitó a clausurar la atracción y a iniciar un procedimiento de pago de gastos médicos, a cargo del operador. Y el del 25 de diciembre en la feria de Martínez de la Torre, Veracruz, donde igual se derrumbó una pieza del “remolino”, la cual impactó contra una niña; por el nivel de lesiones, en especial en la cabeza, debió ser trasladada a los servicios de emergencia. Aunque en la mayoría de los municipios del país se han emitido normas relacionadas con la operación de juegos mecánicos, se limitan a la expedición de permisos por parte del gobierno local y a difusas responsabilidades en el ámbito de protección civil