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Xalapa, Ver.-
La solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y del alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, “confirma que la crisis es real y de gran magnitud”, afirma el Partido revolucionario Institucional (PRI) en Sinaloa. Antes de terminar la noche del 1º de mayo en una escueta conferencia de prensa Rocha Moya informó que solicitó licencia a su cargo de manera temporal para no dañar al movimiento; además dijo que se iba con la conciencia tranquila. “No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco y que ha cambiado para bien la vida de millones de mexicanas y mexicanos”. Posteriormente se dio a conocer también la renuncia de Gámez Mendívil. Ante ello, en sus redes sociales, el partido tricolor en el estado solicitó “claridad, no evasivas”. Y añadió que “la licencia no sustituye la rendición de cuentas”. “Sinaloa necesita certidumbre, legalidad y gobierno”, en medio de las acusaciones de Estados Unidos contra los funcionarios: "POSICIONAMIENTO: Ante la solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha Moya y del presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, desde el PRI Sinaloa, expresamos lo siguiente: 1.- La gravedad del momento exige claridad, no evasivas. La solicitud de licencia confirma que la crisis es real y de gran magnitud. 2.- La licencia no sustituye la rendición de cuentas. Separarse del cargo es apenas un primer paso; lo verdaderamente importante es esclarecer los hechos. La ciudadanía merece saber la verdad completa: qué ocurrió,
quiénes están involucrados y qué responsabilidad existe. No basta con discursos de defensa política; se requieren resultados claros, investigaciones serias y transparencia total. 3.- Sinaloa necesita certidumbre, legalidad y gobierno. El estado no puede pagar las consecuencias de decisiones, omisiones o posibles complicidades. ¡Exigimos que las instituciones mexicanas actúen con autonomía, firmeza y sin protección política! El PRI reitera que nadie está por encima de la ley, sin importar el cargo o partido. “Sinaloa merece un gobierno que dé la cara, no uno que se oculte ante la crisis.
La licencia abre una etapa que debe resolverse con verdad, justicia y responsabilidad”. El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó este miércoles al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y a otros cargos y exfuncionarios del estado de delitos de narcotráfico y posesión de armas. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York divulgó la acusación contra un total de diez personas por presuntamente “conspirar con líderes del Cártel de Sinaloa para importar cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos”, indica un comunicado. En la imputación figuran otros dos políticos en activo: Enrique Inzunza Cázarez, actualmente senador y exsecretario general de Sinaloa, y Dámaso Castro Saavedra, vicefiscal de la Fiscalía general del estado mexicano en mención. Según las autoridades estadounidenses, los acusados conspiraron con el Cártel de Sinaloa para traficar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina de México a Estados Unidos y protegieron a los narcos de ser investigados, detenidos e imputados, en esencial ayudándoles en sus actividades ilícitas.
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