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Xalapa, Ver.- La comunidad de chimpancés Ngogo (la más grande del mundo), del Parque Nacional Kibale de Uganda, ha tenido una división bastante inusual, ya que en los últimos ocho años la relación del grupo de primates se fragmentó hasta el punto de comenzar una “guerra civil” donde científicos han registrado hasta el momento 24 muertes, entre ellas 17 de bebés chimpancé. El 24 de junio de 2015, el codirector del Proyecto de Chimpancés de Ngogo (fundado en 1995), Aaron Sandel, se encontraba observando a un grupo de simios cuando de repente notó que los chimpancés se quedaron en silencio. Algunos comenzaron a hacer muecas, lo que indicaba que se encontraban nerviosos, mientras que otros se tocaban entre sí para intentar tranquilizarse. Durante al menos dos décadas, los chimpancés de Ngogo habían formado una comunidad gigante con aproximadamente 200 simios viviendo juntos en armonía. No obstante, cuando Sandel vio aparecer a más primates y además que no se reunieron de la forma típica (gritos fuertes, palmadas en la espalda o darse la mano), observó que algunos ejemplares salieron corriendo, dejando al encargado y al investigador (cofundador del proyecto), John Mitani, confundidos ya que, el grupo antes unido, se estaba tratando como si fueran extraños. Además, se tiene pensado que otros tres factores fueron primordiales para el inicio del conflicto primate. La primera fue la muerte de cinco machos adultos y una hembra adulta, por razones desconocidas, en 2014, lo que podría haber desencadenado el quiebre de sus vínculos y debilitado los lazos sociales entre los grupos. Al año siguiente, un cambio en el macho alfa coincidió con el primer período de separación entre los grupos occidental y central. “Los cambios en la jerarquía de dominancia pueden aumentar la agresión en los chimpancés, así como la tendencia a evitarse unos a otros”, explicó. El tercer factor fue la muerte de 25 chimpancés, incluidos cuatro machos adultos y 10 hembras adultas, como resultado de una epidemia respiratoria, en 2017, un año antes de la separación final. Uno de los chimpancés adultos que murieron fue “uno de los últimos en conectar a los grupos”, dice el estudio publicado en Science. Los chimpancés son naturalmente territoriales. Regularmente, un grupo de individuos —típicamente machos— se reúne y realiza patrullas para comprobar si hay miembros de grupos rivales cerca de las fronteras. Si se encuentran con algún forastero, lo atacan y a veces terminan por asesinarlo.
El Proyecto de Chimpancés de Ngogo fue cofundado en 1995 por John Mitani. Desde el principio, los expertos debatieron sobre si el grupo grande de primates terminaría por dividirse. Inicialmente, los investigadores no creían en una futura ruptura, ya que no había señales de ellos, además, el bosque donde se residían estaba bien equipado con alimento y árboles, permitiendo solventar las necesidades de los chimpancés. Sin embargo, después de ese día en 2015, los simios se dividieron en Occidental y Central, llamados así por los territorios dónde se establecieron los grupos. Ahora, para defenderlo, grupos patrullan para ahuyentar a los unos de los otros.
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