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Xalapa, Ver.- Recientemente el Gobierno federal reconoció que el derrame que afectó gran parte del Golfo de México desde febrero se originó en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex). Sin embargo, este no es un hecho aislado ya que al norte de Veracruz ha enfrentado un serio problema ambiental a consecuencia de múltiples derrames que se han propagado con más intensidad en días de intensas lluvias. En algunos casos las fallas de infraestructura de la petrolera del estado han a afectado a los municipios de Álamo, Tuxpan, Poza Rica, Coatzintla y Naranjos, dañando ríos, arroyos, cultivos y el suministro de agua potable. Entre los de mayor impacto se encuentra el registrado en octubre del 2025 en el río Pantepec en la zona de Tuxpan, derivado de la ruptura de un oleoducto de 30 pulgadas (Poza Rica-Madero) en la localidad de Rancho Nuevo, municipio de Álamo Temapache, el cual contaminó más de ocho kilómetros del afluente, impactando cultivos de cítricos y obligando a la instalación de barreras de contención. Este 2026 no ha sido la excepción; en abril, se reportaron diversos incidentes en el arroyo Hueleque en Poza Rica y en la comunidad Benito Juárez, en Coatzintla. Estos derrames, que Pemex atribuye a la lluvia y el rebosamiento de cárcamos, afectaron la bocatoma de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV) en Corralillos, suspendiendo el servicio de agua a miles de usuarios. En comunidades de Tihuatlán y Naranjos también los pobladores han reportado las fugas de poliductos que conectan la zona de Naranjos y Poza Rica, contribuyendo a la contaminación generalizada de los afluentes de la región. El más reciente, la zona costera fue alcanzado por el material que recaló proveniente del Golfo de México, que en este punto de la entidad afectó sobre todo la zona de Cazones de Herrera. Las manchas de hidrocarburo provocaron daños en la flora y fauna de los ecosistemas ribereños; asimismo, se reportaron hectáreas de plantíos de naranja dañadas por el paso del crudo en el norte del estado. Las constantes afectaciones a las bocatomas de la CAEV dejaron sin agua potable a la población de Poza Rica y Tuxpan, obligando a detener el bombeo en reiteradas ocasiones. Pese a que personal de Pemex, en coordinación con Marina y autoridades locales, instalaron barreras oleofílicas y realizaron labores de limpieza, habitantes de la zona denunciaron retrasos y falta de transparencia en la magnitud de los derrames. Este viernes organizaciones ambientales demandaron a Pemex que asuma su responsabilidad institucional y transparente información clave sobre el “desastre ambiental” que afectó a más de 900 kilómetros del litoral. Advirtieron que los apoyos económicos de 15 mil pesos anunciados por el gobierno federal para 3 mil 379 pescadores, no sustituyen la reparación integral ni compensan la pérdida de ingresos y las afectaciones a las comunidades costeras. Mucho menos, abundaron, remplazan la obligación de restaurar ecosistemas afectados, como es el caso de manglares y arrecifes. Las organizaciones acusaron que las autoridades desacreditaron los señalamientos de la sociedad civil sobre el derrame que documentaron, lo cual finalmente el Grupo Interinstitucional del gobierno federal admitió y confirmó que el desastre provino de la infraestructura de Pemex.
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