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XALAPA.- Luego de que la Presidenta Claudia Sheinbaum dejó atrás el paradigma y se abrió al fracking en busca de soberanía energética, alrededor de 50 organizaciones de derechos humanos y colectivos, advirtieron los riesgos ambientales e impacto social y económico para la explotación de gas no natural a través de “nuevas tecnologías” o reciclaje de agua; exhibieron una seria de contradicciones e incongruencias de la mandataria a quien le reviraron que la “versión sustentable” de esa técnica de extracción de gas en la realidad “no existe”. “Explorar una versión ‘sustentable’ del fracking puede sonar prometedor en el discurso, pero en los hechos no existe”, alertan. Advierte que “los riesgos y daños del fracking para la salud pública y el clima son reales y van en aumento”, de acuerdo a más de 2, 300 estudios científicos en Estados Unidos, que en su última edición de 2023, coincidieron en esta amenaza. Sumado a ello, las organizaciones exhibieron las contradicciones del discurso oficial de Sheinbaum quien justificó que para el “fracking sustentable” se utilizará agua residual tratada, agua congénita producida por campos petroleros en etapas avanzadas de explotación e incluso agua de mar, pero le recordaron el costo millonario que implica recurrir a esta técnica para reciclar agua así como los montos millonarios de inversión y costo de esta medida que han llevado a que incluso en Estados Unidos se modere esta práctica. “¿ Asumirá Pemex estos costos, pese a su ya elevada deuda?”, cuestionaron. Las ONGS, entre ellas, Green Peace México, la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA) Alianza Mexicana contra el Fracking; Acción Colectiva Socioambiental, Tejiendo Redes Infancia, Impunidad Cero, entre decenas más, aseguraron que de entrada se requiere una inversión considerable de entre 5 y 10 millones de dólares por instalación de una planta de tratamiento de agua residual por los sistemas que utilizan. El asunto, destaca, es que para este fin que pretende la presidenta Sheinbaum, se requiere construir plantas de tratamiento para la remoción de sólidos, materia orgánica y sales. Señalan que las plantas también generan altos costos operativos, debido al alto consumo energético necesario para tratar agua de alta salinidad. “Tratar un solo barril de agua producida mediante evaporación puede costar entre 3 y 6 dólares”, aseguran. En un posicionamiento también advirtieron sobre la insuficiencia de gas fósil en el subsuelo mexicano y sostuvieron que aun cuando se pudiera extraer todo el gas que hay en nuestro subsuelo, este sería insuficiente para abastecer la creciente demanda de gas fósil en el país. Es decir, sería una estrategia fallecida y muy costosa en todos los ámbitos “La soberanía energética no se logrará a través de la extracción de las reservas menguantes de gas en México. Aun cuando se pudiera extraer todo el gas que hay en nuestro subsuelo, este sería insuficiente para abastecer la creciente demanda de gas fósil”, explicaron. Detallaron que las proyecciones de producción de gas fósil planteadas en el Plan Estratégico de Pemex establecen que hacia 2035, se alcanzaría un volumen de 4,988 MMpcd (Miles de millones de pies cúbicos diarios) lo cual no alcanzaría para cubrir la actual demanda que es de 9 mil MMpcd.
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