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Xalapa, Ver.-
De nada sirvió la reciente mesa de trabajo realizada en la Fiscalía especializada en la materia; Integrantes del Colectivo de Familiares de Desaparecidos Orizaba-Córdoba denunciaron irregularidades y omisiones en los procesos de búsqueda de personas desaparecidas. La maestra Lilia Jiménez, madre de Yael Zuriel, señala que durante el acompañamiento detectaron diversas anomalías en las investigaciones, entre ellas fallas en herramientas clave como el análisis de llamadas y geolocalización. Comenta: “Muchas veces por un solo dígito no se procesan correctamente las sábanas de llamadas o la geolocalización, lo que impide avanzar en las investigaciones”. Asimismo, lamenta la ausencia de la Comisión Estatal de Búsqueda, la cual había sido convocada pero no acudió, lo que calificó como una falta de compromiso institucional. Externa: “Era uno de los puntos más importantes, porque ellos son quienes deben acompañar estos procesos, pero no enviaron a nadie”. La integrante del colectivo destaca que en la mayoría de los casos revisados no existe un análisis de contexto adecuado, lo que dificulta establecer líneas de investigación efectivas. Explica que este tipo de análisis es fundamental para reconstruir los últimos movimientos de una persona desaparecida, identificar posibles responsables y definir zonas de búsqueda. Agrega: “No hay un análisis que nos permita saber dónde estuvo la persona, con quién, o qué pudo haber pasado; sin eso no hay una búsqueda real”, señaló. La integrante del Colectivo indicó que incluso en algunos expedientes se manejan contextos generalizados que agrupan varios casos, sin resultados concretos, lo que genera incertidumbre entre las familias. Indica: “Sentimos que en ocasiones es una simulación, porque no hay avances reales”. Jiménez comenta que uno de los principales reclamos es que las autoridades realicen prospecciones en campo para determinar la viabilidad de los puntos de búsqueda señalados por las familias. Explica que en ocasiones anteriores se han presentado planes de trabajo que no se concretan, lo que ha derivado en pérdida de tiempo y revictimización. Agrega: “Ya nos pasó que nos presentaron un plan con un dron que ni siquiera era de ellos y al final todo quedó en nada”. Añadió que ante la falta de recursos institucionales, son los propios familiares quienes aportan herramientas como varillas, palas y otros materiales para las búsquedas. También señala que existen zonas de difícil acceso donde se requieren técnicas especializadas, como descensos en rapel o exploración en pozos, lo que hace aún más necesario el acompañamiento técnico de las autoridades. Sobre la atención institucional, reconoció que la Fiscalía especializada ha mejorado sus instalaciones y condiciones de atención, al contar ahora con espacios más amplios y dignos. Sin embargo, consideró que estos avances no se han traducido en resultados concretos en la localización de personas desaparecidas. La activista solicita a las autoridades a atender las deficiencias señaladas y a garantizar investigaciones reales y efectivas que permitan dar respuesta a las familias.
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