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XALAPA.- En diciembre pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum generó controversia al afirmar que una parte de las personas reportadas como desaparecidas en México corresponden a "ausencias voluntarias" vinculadas a problemas familiares y no necesariamente a delitos. En ese tenor colectivos de búsqueda señalaron que las dificultades inician desde que se acude a denunciar, ya que aún hay resistencias a abrir carpetas por este delito; también han documentado pérdida de expedientes y de muestras genéticas, así como falta de personal para acudir a las búsquedas. “Lamentablemente, en esos momentos, cuando se da la desaparición, la mayoría de las familias no conocemos gran parte de nuestros derechos y las autoridades omiten realizar muchas diligencias como el análisis de contexto”, afirmó Martha Miranda Franco, madre de Javier de Jesús González, secuestrado y desaparecido el 28 de julio de 2020 en el puerto de Veracruz. En entrevista, la también integrante del colectivo Rastros de Amor de Veracruz denunció que en su caso las autoridades han extraviado elementos importantes para la búsqueda de su hijo. “Me perdieron dos veces las tomas de muestras genéticas”, que son utilizadas para confrontas con cuerpos y restos óseos. Comenta que frente a las dilaciones y fallas, a las familias les toca “estar arreando a fiscales e instituciones”. Jaqueline Palmeros, de Una Luz en el Camino, indicó que si bien con la nueva administración en la fiscalía de la Ciudad de México ha habido cambios que favorecen las investigaciones, “les falta muchísimo por la falta de personal”.
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