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Xalapa, Ver.- Al participar en el vigésimo segundo Coloquio de Neurohumanidades, en el XX aniversario luctuoso de Ramón de la Fuente Muñiz, fundador del Instituto Nacional de Psiquiatría, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí, afirmó que la salud mental es una de las preocupaciones más urgentes de la sociedad y exige saberes sólidos, sensibilidad, empatía, interdisciplinariedad y compromiso social. En ese tenor, destacó que la herencia de De la Fuente Muñiz resuena con fuerza en la actualidad, pues percibió -antes que muchos- la necesidad de asumir el bienestar psicológico como un ámbito de atención científica, de formación especializada y de espíritu humanitario. El rector de la UNAM también destacó que la Universidad Nacional busca el cuidado emocional y psicológico de quienes la integran ya que es parte de un enfoque transversal de la educación. Este enfoque reconoce que: “no hay una formación integral si se descuidan las dimensiones afectiva y relacional de las personas; no hay aprendizaje pleno ni significativo cuando el conocimiento se separa del cuidado; y no hay vida universitaria fructífera cuando el dolor, la ansiedad o la desesperanza son soslayados o minimizados”, aseguró. Acompañado del secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, quien además es presidente de la Fundación Ramón de la Fuente Muñiz, el Rector añadió que en la máxima casa de estudios se han implementado programas, servicios y mecanismos de detección oportuna para ofrecer orientación, acompañamiento y atención a la comunidad universitaria, especialmente a los estudiantes más jóvenes. En el Instituto Nacional de Psiquiatría, el rector también destacó que Ramón de la Fuente Muñiz desempeñó un papel crucial en la formación de especialistas, la renovación del ejercicio psiquiátrico profesional y la apertura de nuevos cauces de investigación. “Es innegable que su liderazgo ayudó a perfilar las bases de la escuela mexicana de psiquiatría y a posicionar la salud mental como un campo más visible y prioritario dentro de la medicina, la educación superior y la agenda pública. Lo consiguió tendiendo puentes entre la clínica, las neurociencias, la psicología, las humanidades y la atención médica”. A su vez, el secretario Juan Ramón de la Fuente aseguró que el legado de su padre no puede entenderse sin la UNAM, donde se formó, enseñó y encontró el espacio para desarrollar una visión científica y humanista de la salud mental. El canciller subrayó sobre su padre que creyó en la investigación como parte fundamental del avance del conocimiento, para derrocar mitos y superar los estigmas que existían sobre la salud mental. “Era un fervoroso creyente de la ciencia, siempre lo dijo: la ciencia es nuestra aliada, no la adversaria”. Aseguró que lo importante del homenaje es poder constatar la vitalidad de las enseñanzas de su padre, los valores en los que creyó e inculcó a quienes estuvieron cerca de él, así como observar que el Instituto Nacional de Psiquiatría sigue avanzando y consolidándose en contextos cambiantes y desafiantes. En representación del secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, la secretaria General del Consejo de Salubridad General, Patricia Clark Peralta, destacó que la vida y enseñanzas de Ramón de la Fuente Muniz estuvieron guiadas por un sentido humanista; que fue un defensor incansable de la dignidad humana y sostenía que la medicina debe ir más allá de la tecnología y los fármacos, colocando al ser humano en el centro de la atención. Así las cosas.
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