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Xalapa, Ver.-
Luego del fuerte incendio registrado en el pozo KREM-1, ubicado en el ejido Constitución de Las Choapas, abogados ambientalistas y especialistas en salud advirtieron que las consecuencias para la población no terminan con la extinción del fuego. Y es que, refirieron que los componentes químicos liberados durante la contingencia, como dioxinas y furanos, representan una amenaza latente de enfermedades cancerígenas que podrían manifestarse en los próximos años. De acuerdo con el abogado ambientalista Luis Phegiel Hernández Verastegui, si bien Petróleos Mexicanos (PEMEX) atribuyó el siniestro a una fuga en el equipo de control durante la perforación, el verdadero peligro reside en lo que la población inhaló. "Los productos y químicos como dioxinas, furanos y los hidrocarburos tienen un gran impacto en la salud en cuestiones cancerígenas, de la piel, pulmonares e incluso del corazón", alertó el especialista. Según Hernández Verastegui, los efectos más graves no son necesariamente los inmediatos, sino aquellos que se gestan silenciosamente en el cuerpo. “Uno o dos años puede ser que alguien presente síntomas de cáncer en la piel o pulmón, pero es derivado de una cuestión ambiental, del humo que ya inhalaron y que va a quedar en sus cuerpos", lamentó. Esta advertencia se extiende también a pescadores y trabajadores que tuvieron contacto directo con el hidrocarburo durante las labores de contención del derrame ocurrido en playas del sur. Además, ante la escasez de agua potable en municipios como Coatzacoalcos, ciudadanos señalaron que recurrirán al agua de lluvia; sin embargo, los ambientalistas recomendaron suspender esta práctica. La quema de químicos en Las Choapas genera una condensación que deriva en lluvia ácida. "Mi recomendación es que no se utilice el agua de lluvia en estos momentos porque esa contaminación que se está quemando va a condensarse y va a crear lluvia ácida. Es bastante peligroso querer tomar el agua de lluvia para uso humano, para bañarte o para tu verdura", advirtió Hernández. Adicionalmente, la crisis ambiental ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la región, que depende casi exclusivamente de la presa Yurivia. El especialista instó al gobierno a rescatar los manantiales y ojos de agua locales, como los que se encontraban en la zona de General Anaya, los cuales han sido transformados en canales de aguas negras. Destacó que la recuperación de estos cuerpos de agua no solo serviría como fuente de abastecimiento alterna, sino como áreas de protección a la biodiversidad y recreación, evitando que la población se vea obligada a consumir agua contaminada por la actividad industrial de la zona.
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