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XALAPA.- A pocos días de que arranque el proceso formal de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), la administración de Donald Trump anunció el inicio de una investigación comercial contra 16 economías —entre ellas México— bajo la Sección 301 (b) de la Ley de Comercio de 1974. El objetivo declarado: determinar si las políticas industriales de esos países generan un “exceso estructural de capacidad” que desplaza a la manufactura estadounidense; sin embargo la Secretaría de Economía minimiza la investigación. Durante una explicación detallada sobre el proceso que impulsa Washington, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explica que la gran mayoría del intercambio bilateral permanece libre de aranceles. Detalla que alrededor del 85 por ciento del comercio entre México y Estados Unidos no está relacionado con la investigación en curso, lo que significa que continúa operando bajo las reglas del tratado comercial de América del Norte sin tarifas adicionales. La investigación impulsada por Estados Unidos tiene como objetivo encontrar un nuevo sustento legal para su política arancelaria, luego de que la Suprema Corte de ese país invalidara una norma de emergencia que había sido utilizada para justificar ciertas tarifas comerciales. En términos prácticos, Ebrard explicó que el gobierno estadounidense busca regresar al esquema que existía antes del fallo judicial, utilizando ahora el mecanismo de la sección 301 para fundamentar legalmente futuras medidas comerciales. En el proceso reciente se registró un cambio importante en el nivel de tarifas. Bajo la norma anterior, las importaciones que no cumplían con el tratado comercial enfrentaban aranceles de hasta 25 por ciento. Posteriormente, tras la resolución judicial y el uso de otro fundamento legal —el artículo 122— esas tarifas se redujeron a 10 por ciento con vigencia temporal de 150 días. El nuevo procedimiento busca establecer las bases jurídicas que permitan mantener o redefinir ese esquema una vez que termine la vigencia de la medida provisional. El mensaje central del gobierno mexicano es que la investigación no altera el núcleo del intercambio económico entre ambos países. De acuerdo con Ebrard, el tratado comercial vigente sigue operando con normalidad, lo que mantiene libre de aranceles la mayor parte de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense. Desde la perspectiva del gobierno mexicano, la investigación no modifica ese panorama estructural. Por ello, el secretario señala que no se prevé un impacto que genere preocupación en el conjunto del comercio exterior.
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