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Xalapa, Ver.- La reforma presidencial para poner un tope a las pensiones de funcionarios y ex funcionarios de paraestatales y organismos públicos que se votará la próxima semana en el Senado, incluye a poco más de 700 ex directivos y altos mandos de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que perciben desde 350 mil hasta un millón de pesos al mes. Sin embargo, hay también cerca de 60 ex trabajadores sindicalizados de esa empresa eléctrica aún en liquidación, que igualmente tienen jubilaciones millonarias, y que en su caso mantendrán. La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, que modifica el Artículo 127 constitucional, es para poner un límite exclusivamente a las llamadas pensiones “doradas” de funcionarios en el sector paraestatal. LyFC, que el ex presidente Felipe Calderón extinguió en 2009, dejó una nómina de 800 directivos, de los que sobreviven alrededor de 700, entre ellos un ex subdirector, quien percibe una jubilación de un millón 9 mil 106 pesos al mes. Según las previsiones gubernamentales, el ahorro con el ajuste a las pensiones de los ex funcionarios de LyFC, así como de Pemex, Comisión Federal de Electricidad, Nafinsa, Banobras y Bancomext, será de cinco mil millones al año. Sin embargo, en el caso de Luz y Fuerza, el ahorro podría ser mayor, ya que actualmente, con recursos públicos se pagan las pensiones de los 14 mil 73 jubilados de esa compañía que sobreviven y totalizan casi 29 mil millones de pesos al año. El problema es que más de 13 mil son ex trabajadores de base, que estuvieron afiliados al SME y aunque 30 de ellos tienen también pensiones tan altas como las de lo ex funcionarios –una es de 406 mil 528 pesos mensuales– no les aplica la reforma y seguirán con sus ingresos millonarios, debido a que provienen de la contratación colectiva.
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