|
|
Foto:
.
|
XALAPA.- La iniciativa ciudadana conocida como “Ley Trasciende”, que propone legalizar la eutanasia, está detenida en la Comisión de Salud del Senado, a la que se turnó el 25 de noviembre del 2025. Fue suscrita por legisladores de todos los grupos parlamentarios, excepto del PAN, pero no forma parte de la agenda prioritaria que Morena pretende impulsar en el próximo periodo de sesiones. Si bien se ha promovido su legalización ya siete veces desde el 2002, Samara Martínez, paciente con una enfermedad sin cura y principal impulsora de la iniciativa, afirma que "esta es la primera en la que una paciente abandera la lucha y no algún político desde el privilegio de la salud y el dinero. Es una causa que en México necesitaba que se le pusiera rostro para que otras personas se identificaran con ella. Esto no es una ley que habla de muerte, sino de dignidad humana hasta el último respiro”, comparte la activista. "Ley Trasciende" busca reformar el Código Penal Federal y el artículo 166 Bis 21 de la Ley General de Salud, que prohíbe la eutanasia y la califica como homicidio por piedad. La iniciativa propone que el Estado permita esta práctica para personas mayores de 18 años en pleno uso de sus facultades mentales, que padezcan alguna enfermedad crónico-degenerativa en etapas avanzadas o terminales, o padecimientos incapacitantes o amenazantes para la salud. Asimismo, plantea respetar la objeción de consciencia de los profesionales de la salud. La joven de 30 años tiene un diagnóstico que incluye lupus eritematoso sistémico, insuficiencia renal crónica en etapa terminal, dislipidemia mixta, hipertensión, glomeruloesclerosis focal segmentaria y citomegalovirus crónico en el páncreas e hígado. Los dos trasplantes de riñón que recibió en marzo de 2022 y diciembre de 2023 ―el primero donado por su hermano menor― fueron rechazados por su cuerpo y ya no es candidata a recibir un tercero. La mantiene con vida conectarse por 10 horas diarias a una máquina para diálisis peritoneal, a través de un catéter ligado a una membrana que envuelve los órganos abdominales y no se regenera. Los médicos le han indicado que este método, su única y última opción, será efectivo por un tiempo aproximado de 5 años, de los cuales ya transcurrió uno. “Mi historia es una historia de amor a la vida, no una historia de muerte. Pero tras la pérdida de mi segundo trasplante acepté que me voy a morir y no quiero ver cómo la enfermedad se roba toda la esencia que hay en mí. Quiero irme siendo yo”, comparte. Actualmente, los mexicanos que buscan la eutanasia sólo pueden hacerlo en Suiza —único país de los 11 donde es legal el procedimiento y acepta extranjeros— por un costo aproximado de 800 mil pesos. O en México de forma clandestina “porque sí ocurre y pasa más de lo que nos imaginamos, aunque es el privilegio de unos cuantos, porque no es barato. Los doctores que lo realizan lo hacen por humanidad. ¡Qué feo que eso sea perseguido y penalizado!”, externa. No existen cifras de cuántas personas buscan la eutanasia en México, sin embargo, hay indicadores como la Encuesta Nacional de Opinión sobre el Derecho a Morir con Dignidad, elaborada por Investigación en Salud y Demografía S.C. (Insad) en 2016 y 2022, que revelan que siete de cada diez mexicanos respaldan su legalización, y el sitio web de apoyo a la Ley Trasciende en Change.org, donde hay más de 144 mil 500 firmas a favor.
|