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XALAPA.- Debido al desgaste físico y mental de los trabajadores que ha llegado a un punto crítico en los complejos petroquímicos y refinerías del sur de Veracruz, la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTYPP) reveló que al menos el 75 por ciento de los trabajadores activos prefiere jubilarse de inmediato, incluso aceptando solo la parte proporcional de sus prestaciones, con tal de abandonar las jornadas de hasta 16 horas diarias y la falta de descansos semanales. Martín Ruiz Gámez, secretario general del comité ejecutivo nacional de la UNTYPP y trabajador activo del Complejo Petroquímico Cangrejera, denunció que la plantilla laboral se encuentra "desgastada y enferma". “Si se hiciera una encuesta a nivel nacional, estamos asegurando que hay más del 75 por ciento de profesionistas que darán una respuesta de: ‘¿Sabes qué? Jubílame con la parte proporcional que me corresponda’. Nuestros profesionistas están desgastados y cansados”, aseguró Ruiz Gámez. La sobrecarga de trabajo, derivada de la falta de cobertura de plazas, ha provocado que el personal sufra de estrés crónico, ansiedad, depresión y enfermedades crónico-degenerativas como diabetes e hipertensión. La situación operativa en Petróleos Mexicanos (PEMEX) obliga a los especialistas a trabajar bajo un esquema de disponibilidad absoluta, violentando los derechos laborales básicos. “Nuestros compañeros no tienen descanso y eso es algo que tenemos que encontrar una solución con nuestros directivos, porque violentan totalmente la Ley Federal de Trabajo, donde mínimo debemos de descansar un día por semana. Hay compañeros que tienen más de 40 o 60 días sin poder descansar con horarios de más de 12, 14 o 16 horas diarias bajo la condicionante de trabajar 24-7”, puntualizó Ruiz Gámez. Este ritmo de trabajo ha alterado la vida biológica de los petroleros, quienes recurren a somníferos para conciliar el sueño en los breves periodos de reposo y enfrentan una mala alimentación por la falta de horarios fijos. “Un trabajador normal debe de dormir mínimo ocho horas, y debe tener todas las condiciones apropiadas para un rendimiento, pero ante los horarios extenuantes y sobrecargas de trabajo, no duermen ocho horas nuestros compañeros, duermen seis o cinco o cuatro horas, y tienen que volver a trabajar al día siguiente”, aseveró. El dirigente advirtió que la esperanza de vida después de la jubilación es cada vez más corta debido al daño acumulado en el organismo. Además de las horas extenuantes, el factor psicológico se agrava por las carencias materiales dentro de las plantas. El personal debe cumplir con metas estrictas sin contar con las herramientas necesarias. “El estrés se genera por la ausencia de refaccionamiento, de insumos y de equipos que se requieren para trabajar el día a día. Ante la negativa de no tener todas esas cosas, empieza uno a desgastarse bastante para poder tener esos resultados deseados”, explicó el líder sindical. La UNTYPP ha enviado formalmente un oficio a la Dirección de Servicios Administrativos para agendar una reunión con el subdirector de Capital Humano en un plazo estimado de 15 días. El objetivo es que una tercería o perito médico valore a los trabajadores con enfermedades crónicas para tramitar sus jubilaciones bajo las cláusulas reglamentarias, ante la resistencia de la empresa de liberar las plazas por falta de relevos. Actualmente la edad para jubilarse es 65 años con 30 de antigüedad para cubrir el cien por ciento. De no obtener una respuesta favorable que garantice al menos un día de descanso semanal y el cese de las jornadas inhumanas, la organización subrayó que escalará el conflicto. Las acciones legales contemplan denunciar a los servidores públicos responsables ante autoridades nacionales y, de ser necesario, recurrir a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y organismos internacionales de Derechos Humanos para frenar lo que consideran un abuso sistemático contra la salud del personal técnico de PEMEX.
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