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Xalapa, Ver.- Empieza a preocupar a Morena en la Cámara de Diputados que de no generarse los consensos necesarios con el PT y el PVEM al interior de la coalición legislativa de mayoría, la reforma electoral que próximamente enviará al Congreso la presidenta Claudia Sheinbaum no aprobaría incluso no se presentaría. “Sí existe ese riesgo. Si no se logra el acuerdo y el consenso, ¿qué caso tendría que se presentara? Es decir, sí hay esa posibilidad en el Congreso”, admite el coordinador de la bancada guinda en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, quien expresó respetar las declaraciones de su homólogo petista, Reginaldo Sandoval, quien ayer cuestionó la necesidad de la enmienda. Nuevamente, el legislador reconoció que, sin el apoyo de sus partidos aliados, la reforma impulsada por Sheinbaum no podría avanzar, por lo que la propuesta será compartida primero con las dirigencias nacionales del PT y el Verde, para después llevarla a sus bancadas en la Cámara. El exgobernador de Zacatecas reitera su discurso de que no hará comentarios sobre la naturaleza de la reforma o sobre la pertinencia de la misma hasta que no llegue la iniciativa oficial de la mandataria al Congreso, pues por el momento no existe ningún documento acabado, y por ello estaría opinando sobre la “nada jurídica”. De igual forma, dice respetar los señalamientos de crítica o escepticismo de petistas y verdes sobre la enmienda, y consideró que dichas posturas “no son chantajes” ni intentos de “vender caro” su voto en favor de la propuesta presidencial. “Para mí son posiciones respetables las de nuestros aliados. No son incondicionales ellos”. De forma “tajante, el morenista señaló que “no se debe presentar documento alguno si no se tiene el consenso con el PT y el Verde, esa es mi opinión personal. La Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, fue muy sensible en los planteamientos y ella dijo ‘toda reforma que se quiera transitar debe de comentarse con los otros partidos’”, indica. Por otra parte, Monreal admitió que le preocupan los plazos de la eventual aprobación de la enmienda, la cual podría empezar a discutirse hasta la segunda semana de febrero y no en la primera. Sin embargo, indica, “prefiero esto a que la premura nos haga cometer errores o el apresuramiento nos haga cometer errores. Teníamos contemplada la aprobación de la reforma hacia el mes de marzo; que iniciáramos la discusión en febrero, pero en marzo la aprobación de la reforma constitucional, y después en abril la reforma legal, una vez que se aprobara en (los congresos de) los estados”. Desde hace semanas, PRI y PAN adelantaron que no asistirían a los diálogos ni presentarián propuestas sobre la reforma electoral impulsada por Claudia Sheinbaum, al considerar que el proceso nace “viciado”. Por su parte, el diputado priista Erubiel Alonso manifestó su rechazo a la posibilidad de una reforma electoral en los términos de Morena, pues, a su juicio, los guindas “están construyendo una dictadura”.
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