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XALAPA.- Autoridades e instituciones que participan en el sistema financiero mexicano tienen como meta que más personas puedan tener acceso a una cuenta en donde guardar su dinero, una tarjeta para hacer pagos o un crédito que les ayude a incrementar su patrimonio, pero el acceso tiene un costo: más de 12 mil comisiones, de acuerdo con información oficial. La Política Nacional de Inclusión Financiera del actual gobierno tiene un objetivo concreto: fortalecer el bienestar de las personas y empresas en México al fomentar el acceso y uso de productos y servicios financieros formales que satisfagan sus necesidades, bajo una regulación adecuada y esquemas de protección robustos. Entre los principales propósitos de la actual administración está promover el ahorro formal y a largo plazo, así como el uso de los productos de captación como herramientas de administración de recursos, además de facilitar el acceso al financiamiento formal, especialmente el productivo, en condiciones adecuadas para empresas y personas. En la práctica, llegar al sistema financiero está acompañado de una larga lista de cobros, que no son nuevos ni ocultos, pero con el tiempo ha ido cambiando. De acuerdo con el Banco de México (BdeM), en 2019 el sistema financiero tenía registradas más de 16 mil comisiones y para 2025, el registro oficial contabilizaba poco más de 12 mil 500. Esa reducción en el número de comisiones no elimina su peso dentro del sistema. Aun con menos registros que hace seis años, las cifras del banco central muestran que los cobros siguen presentes en prácticamente todos los productos financieros que se ofrecen en el país por parte de bancos, sociedades financieras de objeto múltiple (Sofomes) o instituciones de tecnología (fintech). Cuentas de ahorro, tarjetas, créditos personales, para autos, hipotecarios, financiamientos para empresas y servicios digitales forman parte de un mismo entramado que combina acceso con cargos específicos. El último informe anual sobre el ejercicio de las atribuciones conferidas por la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros del Banco de México indica que hasta octubre de 2025 –último dato disponible– había un total de 12 mil 687 comisiones en un total de mil 707 productos. En 609 productos de depósito (como cuentas de ahorro) se tiene registro de 7 mil 914 comisiones, de las cuales nueve son recurrentes. En 347 productos de consumo no revolvente –que agrupa los financiamientos para la adquisición de bienes de consumo duradero, personales, de nómina y automotores– hay un total de 826 cargos y dos son recurrentes. De acuerdo con los datos, en 190 productos de consumo revolvente –tarjetas de crédito–, hay 2 mil 153 comisiones y nueve son recurrentes En 305 productos de crédito hipotecario existen mil 28 comisiones (tres recurrentes); en 361 préstamos empresariales hay 361 cargos (uno recurrente), y en 137 productos de instituciones de tecnología financiera –fintech– hay 405 comisiones (dos recurrentes). “Los productos de depósito y las tarjetas de crédito (conocidas como productos revolventes al consumo) son los que tienen asociados un mayor número de comisiones, en promedio. Ello obedece a que tienen diversas funcionalidades de pago y servicios asociados”, señala el BdeM en su informe. En 2018, antes de la llegada del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en el sistema financiero mexicano se tenía registro de 21 mil 196 comisiones y para 2019 disminuyeron hasta las 16 mil 957, en 2020 aumentaron a 17 mil, en 2021 disminuyeron a 16 mil 103, en 2022 se tuvo registro de 15 mil 477, en 2023 de 15 mil 26 y en 2024 de 12 mil 704. Durante el gobierno de AMLO, hubo una propuesta lanzada por Ricardo Monreal que tenía como fin reducir el número de comisiones que cobran los bancos a sus usuarios, con el argumento de que más de 30 por ciento de sus ingresos provenían de estos cargos. En ese momento, el entonces Presidente dijo a los directivos de la banca que no cambiaría las reglas del juego y no los iban a obligar a reducir las comisiones, pero estas deberían bajar por cuestiones de competencia.
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