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Foto:
Ambrosio Pablo Hernández
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XALAPA.- De acuerdo con Luis Gómez Garay, secretario general del Comité Ejecutivo Nacional de la Unión General Obrero Campesina y Popular (UGOCP), a pesar de que sí hay recursos para el campo, éstos no impactan en el incremento de la producción agropecuaria, lo que ha ocasionado que los más de 200 sistemas de producción existentes en el país estén totalmente desmantelados y no tienen ningún respaldo de los gobiernos federal y estatal. El dirigente campesino señaló que los gobiernos federal y estatal solo se han enfocado en respaldar a cuatro de esos sistemas, dejando a un lado el resto y orillando a importar alimentos para atender la demanda nacional. No hay apoyo a frutales, no hay apoyo para ganadería, no hay apoyo para el tema acuícola, no hay apoyo para un montón de cosas, o sea, están concentrados en la repartición de los apoyos bajo el sello de la repartición de mini-apoyos que son más de tipo electoral. Afirmó que el presupuesto del presente año que se destina para el campo es más bajo que el ejercido durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. “El problema es que el destinado en el 2026 por parte de la Federación y el Estado no impacta en el incremento de la producción agropecuaria, yo no digo, es más no dudaría en que hubiese recursos para el campo, sí hay recursos para el campo, el problema es que se aplican de una manera totalmente separada”. Refirió que lo anterior significa, que en la medida que reparten los apoyos, lo que se denominan los apoyos, sin una guía clara en proyectos de desarrollo específico, es un repartidero de recursos que no tiene ningún impacto en el campo, sí hay recursos, pero el problema es que se aplican de una manera totalmente separada de los procesos de producción, de mejoramiento de nuestra capacidad para poder producir los alimentos que requiere el país”. Gómez Garay lamentó que cada vez se incrementa más la importación de agroalimentos del exterior, empezando con el maíz, que se viene incrementando de manera sostenida en estos últimos años. Consideró que “si nosotros no producimos, si se nos va cayendo la producción, obviamente se tiene que importar y si se importa, los productores pierden oportunidades dentro del mercado interno, no son competitivos y terminan exportando nuestros empleos hacia los países desde donde se importan los alimentos”.
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