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Cortesia..
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Xalapa, Ver.-
Desde hace años se ha hecho hincapié en las pésimas condiciones en las que se encuentra la infraestructura carretera de Misantla y de los municipios de la región; baches profundos, hundimientos, asfalto levantado y falta de señalización han convertido los caminos en un riesgo constante para quienes los transitan a diario, incluso el exgobernador Cuitláhuac García Jiménez se comprometió a atender esta situación, pero no ocurrió. Ante este panorama, ciudadanos, transportistas y sectores productivos confían en que durante 2026 se priorice la inversión pública para atender una problemática que impacta la seguridad, la economía y la movilidad regional. Un problema que se agrava con el paso del tiempo. Las carreteras que conectan a Misantla con comunidades rurales y municipios vecinos presentan un deterioro progresivo que, lejos de resolverse, se ha agudizado en los últimos años, tramos prácticamente intransitables, caminos con reparaciones improvisadas y obras inconclusas son parte del paisaje cotidiano para quienes dependen de estas rutas. Cada temporada de lluvias acentúa los daños: el agua se filtra en el asfalto, provoca hundimientos y amplía los baches existentes, convirtiendo trayectos cortos en recorridos largos y peligrosos, para automovilistas y motociclistas, circular por estas vías se ha vuelto un ejercicio constante de precaución. En la cabecera municipal de Misantla, los accesos principales muestran un desgaste evidente, hundimientos pronunciados, capas de asfalto desprendidas y baches de gran profundidad representan un riesgo permanente, especialmente durante la noche o en condiciones de lluvia, cuando la visibilidad disminuye. A esto se suma la ausencia de señalización vial, lo que incrementa la probabilidad de accidentes, obras que quedaron inconclusas o mal ejecutadas, lejos de mejorar la movilidad, han generado cuellos de botella y mayor inseguridad para peatones y conductores. El mal estado de las carreteras afecta de manera directa a comerciantes, productores del campo, estudiantes y trabajadores del transporte público, el traslado de mercancías se vuelve más lento y costoso, los tiempos de traslado se incrementan y el desgaste de los vehículos impacta en la economía familiar. Mintras que automovilistas señalan que las reparaciones mecánicas se han convertido en un gasto recurrente: llantas destrozadas, suspensiones dañadas, alineaciones constantes y fallas en la dirección son consecuencias comunes del tránsito diario por estas vías. Ciudadanos coinciden en que, con una infraestructura adecuada, muchos accidentes podrían evitarse, las malas condiciones del camino obligan a maniobras bruscas, invasión de carriles y frenados repentinos, situaciones que han derivado en percances, algunos de ellos con consecuencias graves. Ante este escenario, la población considera indispensable que la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) realice un diagnóstico integral de las vías de comunicación en Misantla y la región, así como un plan de remediación que incluya rehabilitación, mantenimiento preventivo y señalización adecuada. La expectativa ciudadana es que en 2026 se destinen recursos públicos suficientes para atender una demanda histórica, entendiendo que la infraestructura carretera no solo facilita la movilidad, sino que es clave para el desarrollo económico y la seguridad de la región.
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