Veracruz, entre los índices de competitividad más bajos de la región del Istmo por informalidad, falta de inversiones e inseguridad
MEMORANDUM 1.- Con base en datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en el Índice de Competitividad Regional, Veracruz se ubicó con los porcentajes más bajos de la región del Istmo. El estudio precisó que la competitividad es un fenómeno regional, es decir, las decisiones de un estado impactan a sus vecinos y la conclusión generalizada es que ninguna región cuenta con condiciones óptimas en infraestructura o seguridad para retener inversión. Los principales obstáculos que el IMCO identificó que frenan la competitividad regional son, alta informalidad laboral que limita la atracción de talento; caída en la llegada de inversión extranjera directa; inseguridad que debilita la retención de inversión y elevada desigualdad salarial que dificulta la retención de talento. El estudio agrupa seis regiones, que son Noroeste, Noreste, Bajío, Istmo, Centro y Maya. Veracruz se ubicó en la región del Istmo, integrada por los estados de Guerrero, Oaxaca, Puebla y, Tlaxcala. Esta región se ubicó en el último lugar de las seis regiones estudiadas. La investigación, destacó que la región del Istmo y su región vecina Maya, pese a su cercanía al mar y abundancia de recursos, en ambas regiones registran bajos niveles de exportaciones (16.58 por ciento y 18.23 por ciento), poca inversión extranjera directa (7.87 por ciento y 10.32 por ciento) y alta informalidad (73.08 por ciento y 63.81 por ciento). Aún más, a pesar de que cuentan con fuerza laboral y recursos naturales, la falta de infraestructura energética y logística, empresas líderes y talento calificado las mantiene atrapadas en un círculo de baja productividad y salarios reducidos. Ante tales retos, el IMCO propuso seis acciones. Para el sector público: consideró que debe haber cooperación y coordinación regional en el diseño y ejecución de políticas públicas, es decir, coordinas agendas, en temas como, reducir la informalidad, acceso a la salud, movilidad, además de focalizar polos de bienestar y parques industriales. Para el sector privado, aconsejó la organización y transitar hacia hubs regionales de talento, es decir, formación de capital humano a escala regional, definir perfiles laborales y capacitación de forma conjunta, así como estructurar cadenas de suministros, de operación y logística y, además de expandir la inversión a subsectores de rápido crecimiento.