Nueve años del asesinato de Miroslava en Chihuahua no han logrado detener a los autores materiales
MEMORANDUM 1.- Con velas y música, fue realizada una vigilia en honor a la periodista Miroslava Breach Velducea, quien fue asesinada en Chihuahua el 23 de marzo del 2017 a balazos a las afueras de su casa mientras esperaba a su hijo pequeño para llevarlo a la escuela. “¡Alguien tiene que decir la verdad!’’, respondía Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada en Chihuahua, a quienes le cuestionaban su arrojo para escribir sobre violaciones a derechos humanos, narcotráfico, política y feminicidios en el estado más grande de México, territorialmente hablando. Su intrepidez la llevó a revelar en marzo de 2016 que la banda de Los Salazar, una de las facciones que integran el cártel de Sinaloa, había infiltrado las listas de candidatos del PRI y del PAN para las elecciones locales que se celebrarían tres meses más tarde. Un año después, el 23 de marzo de 2017, integrantes de Los Salazar la asesinaron. A nueve años del homicidio de la reportera, las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), admiten que faltan por ser detenidos el autor intelectual, José Crispín Salazar Zamorano, El Tío Pin, y Wilbert Jasiel Vega Villa, uno de los autores materiales. Desde que comenzaron las investigaciones, las pistas del homicidio llevaron a Chínipas –municipio del cual era originaria Miroslava–, tierra en la que opera El Tío Pin, líder de Los Salazar desde la detención de su hermano Adan, en 2011, quien fue extraditado a Estados Unidos en 2023, donde cumple una condena de 15 años, la cual le fue dictada en octubre del año pasado. Las indagatorias condujeron a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), que hasta el año pasado era dirigida por Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, a establecer que el panista Hugo Amed Schultz Alcaraz, quien en 2017 se desempeñaba como alcalde de Chínipas, se involucró en acciones que derivaron en amenazas y el asesinato de la periodista. Las pesquisas federales establecieron que Alberto Luévano Rodríguez, quien en marzo de 2017 era secretario general del PAN en Chihuahua –y después se convirtió en secretario particular de Javier Corral Jurado, entonces gobernador de esa entidad y actual senador de la República–, y Alfredo Piñera, quien se desempeñó como vocero del comité ejecutivo estatal del blanquiazul, colaboraron para que Schultz Alcaraz se comunicara vía telefónica y grabara a Miroslava Breach sobre el tema de las narcocandidaturas para la elección de 2016. Sin embargo, el Ministerio Público Federal no imputó cargos al ex secretario general ni al ex vocero del PAN. Schultz Alcaraz fue sentenciado en junio de 2021 a ocho años de prisión como partícipe del homicidio, ya que él entregó a José Crispín Salazar la grabación de la llamada telefónica que sostuvo con la corresponsal de La Jornada. En 2024, el entonces fiscal Ricardo Sánchez Pérez del Pozo señaló: “en los juicios que hemos tenido, la teoría del caso ha demostrado fuerte participación de ese grupo delictivo y que fue la estructura criminal la que dio la instrucción de agredir a Miroslava. Eso está en las pruebas y hay muchos datos que lo sustentan. No se trata de un solo indicio ni es una circunstancia aislada, es una serie de pruebas que nos llevan a esa conclusión”. El desarrollo de la indagatoria –que aún sigue abierta– refiere que fue José Crispín Salazar Zamorano quien ordenó el asesinato y que se perpetrara el 23 de marzo de 2017. Desde la publicación de la infiltración de familiares de Los Salazar en las listas de candidatos a cargos de elección en 2016, Miroslava había disminuido las visitas a su tierra, ya que las amenazas se volvieron constantes, pero ella continuaba con su trabajo: “¡alguien tiene que decir la verdad!’’, expresaba.