La irresponsabilidad del mantra “10 por ciento de conocimiento y 90 de lealtad” ha causado el estado fallido en el que nos encontramos. Los encargados de los puestos públicos son elegidos- en su mayoría- por amiguismo, compadrazgos, intereses. Así tenemos a un huachicolero de secretario de Educación o en Gobernación a la nana de los hijos de AMLO. Al estilo de Calígula que pretendía nombrar cónsul a su caballo Incitatus. Los mexicanos pagamos altos impuestos por servicios deficientes. El gasto público del gobierno es altísimo para que “nos den gato por liebre”. Pocos son los funcionarios que se distinguen por su trabajo, entrega honestidad, compromiso real de servicio. La presidente no entiende ni escucha el reclamo de la ciudadanía en la necesidad de que su equipo de resultados. *** Nos parece injusto que el prestigiado doctor Valentín Herrera -a quien hemos ponderado desde siempre- se vea envuelto en las grillas baratas de los radicales de MORENA en Veracruz. Esa comedia de Rocío Nahle de que si el doctor ya le había renunciado y que hoy se tiene que ir por compromisos particulares no suena real. El entusiasmo y entrega con la que llegó Herrera -con un equipo de trabajo de alto rendimiento y currículos comprobables, profesionales- era contagiable pues ilustraba sobre la importancia de la medicina en general sobre todo de su especialidad. *** De trato afable conquistó el reconocimiento de sus paisanos. En lo personal mi admiración sincera. Pocos tienen la gobernadora Nahle en su gabinete que valgan la pena en todos sentidos. Uno era Valentín Herrera de reconocida trayectoria nacional e internacional. La política, siempre la política. Beto Ramos Alor seguro lo sustituirá y que prosiga la carpa de tercera con sus payasos corruptos y voraces. Rocío sabe quiénes son y los veracruzanos también. *** Y para las… |
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