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XALAPA.- Después de los recientes accidentes petroleros registrados en el sur de Veracruz, especialistas advirtieron que es urgente revisar el funcionamiento de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA). De acuerdo con el académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Fluvio Ruiz Alarcón, este organismo carece de autonomía y no está cumpliendo con su función de supervisar y sancionar a Petróleos Mexicanos. Después de accidentes petroleros muy graves en el sur de Veracruz como el incendio del Pozo Krem-1 y el derrame de hidrocarburo en las playas del Golfo de México, consideró que se debe revisar la operación de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), ya que es un organismo sin autonomía que no sanciona las malas operaciones de Pemex, insistió. Ruiz Alarcón, académico e investigador adscrito al CIDE, explicó que la ASEA nació con el objetivo de regular la seguridad industrial y el impacto ambiental de toda la cadena de hidrocarburos, especialmente en actividades de exploración y extracción. Sin embargo, con el paso del tiempo, dijo que el organismo se ha desviado de su función principal y ha concentrado esfuerzos en áreas que no le corresponden, como la supervisión de gasolineras. Ruiz Alarcón señaló que esta distorsión en sus atribuciones ha debilitado su capacidad para vigilar a Pemex, incluso en casos graves como los registrados recientemente en Veracruz. Recordó que la ASEA fue creada tras el accidente de la plataforma Deepwater Horizon en Estados Unidos, donde se concluyó que la falta de separación entre la regulación técnica petrolera y la regulación ambiental contribuyó a la tragedia. El académico explicó que, en México, se intentó evitar ese mismo error creando un organismo especializado, pero su diseño institucional quedó incompleto. La ASEA, aseguró, es un órgano desconcentrado que depende directamente del Gobierno Federal, lo que limita su autonomía y su capacidad para sancionar a Pemex cuando se presentan fallas operativas o incumplimientos ambientales. Ruiz Alarcón advirtió que esta falta de autonomía se refleja en la respuesta tardía o insuficiente ante emergencias como el incendio del Pozo Krem-1 en Las Choapas o el derrame de hidrocarburo que afectó playas del Golfo de México. Señaló que, si la agencia no puede garantizar supervisión efectiva en tierra, difícilmente podrá hacerlo en escenarios más complejos, como un accidente en aguas profundas. El investigador también cuestionó que la regulación de la seguridad industrial en instalaciones petroquímicas, como el complejo Pajaritos, siga bajo la responsabilidad de la Secretaría del Trabajo, lo que fragmenta la supervisión y genera vacíos en la atención de riesgos. Refirió que la estructura corporativa actual de Pemex y el diseño institucional de la ASEA requieren una revisión profunda para garantizar que exista un verdadero control técnico y ambiental sobre las operaciones petroleras, especialmente en regiones donde los accidentes han dejado daños ambientales y sociales significativos. El especialista insistió en que, sin una reforma que otorgue autonomía plena a la ASEA y clarifique sus facultades, el país seguirá enfrentando riesgos operativos y ambientales en la industria petrolera.
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