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XALAPA.- De manera preventiva, Orizaba ha consolidado su capacidad de respuesta ante incendios forestales al articular brigadas regionales que ya operan bajo un esquema coordinado, con resultados medibles en la atención de emergencias en la región Altas Montañas. De acuerdo con Ricardo Rodríguez Demeneghi, integrante de la brigada de Orizaba, las acciones se dan de manera preventiva para enfrentar la temporada de incendios en una de las regiones con mayor número de bosques, y destacó que ya se ejecutan medidas preventivas en zonas críticas. Entre ellas, la apertura de brechas cortafuego en los cerros de Escamela y del Borrego, puntos donde históricamente se han registrado incendios durante la temporada seca. Refirió que estas acciones permiten frenar el avance del fuego y facilitar el acceso de las brigadas, y reducen el impacto en áreas naturales. “No se trata sólo de apagar incendios, sino de evitar que se propaguen”. El ejercicio, respaldado por autoridades municipales y estatales, marcó un precedente en la organización intermunicipal, al establecer una estructura operativa común que permite actuar sin duplicidades ni retrasos. La apuesta es reducir los tiempos de respuesta y contener los siniestros antes de que escalen. En ese tenor, en la capacitación, iniciada este lunes, los participantes reforzaron conocimientos en técnicas de control de incendios, apertura de líneas de defensa y evaluación de escenarios de riesgo. Sin embargo, el énfasis estuvo en la coordinación, entendida como la clave para enfrentar eventos que no reconocen límites territoriales. Otro de los avances es la implementación de un sistema de comunicación directa entre brigadistas, mediante plataformas digitales que operan en tiempo real. Esta herramienta permite compartir reportes, ubicar puntos de riesgo y coordinar despliegues sin intermediarios. De igual forma, la homologación del lenguaje técnico ha sido fundamental en este proceso. Ahora, los brigadistas identifican con precisión el tipo de incidente, lo que mejora la toma de decisiones en campo y optimiza el uso de recursos. Señaló que la eficacia del modelo quedó demostrada recientemente en un incendio en Río Blanco, donde brigadas de ocho municipios actuaron bajo un mismo protocolo. La intervención oportuna evitó que el fuego se extendiera, lo que confirma la viabilidad del esquema regional. El modelo de mando unificado “establece que cada brigadista es el primer respondiente en su zona, pero cuenta con el respaldo inmediato de otras corporaciones. Esta dinámica fortalece la cobertura y permite una reacción más robusta ante emergencias simultáneas”. Además, la integración de ciudadanos capacitados amplía el alcance de las brigadas, especialmente en comunidades cercanas a zonas forestales. Su participación refuerza la vigilancia y contribuye a la detección temprana de incendios. Por su parte, las autoridades reiteraron el llamado a la población a evitar prácticas de riesgo, como quemas sin control o el desecho de colillas en áreas naturales, acciones que suelen detonar incendios durante la temporada de calor. “Con este esquema, se avanza en la construcción de una red regional de respuesta ante incendios forestales, basada en la coordinación, la capacitación constante y la corresponsabilidad social, elementos que hoy marcan la diferencia frente a este tipo de contingencias”.
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