XALAPA.- Ante la ola de crímenes registrados contra mujeres en las últimas semanas en Veracruz, feligreses católicos señalaron que éste es un tiempo para reflexionar, y “para que cambien los corazones ante los feminicidios”. En el marco del domingo de ramos, que marca el inicio de la Semana Santa, el obispo de Veracruz Carlos Briseño Arch, bendijo las palmas y con un ramo derramó agua bendita a los feligreses. Por su parte, la señora Catalina Méndez, quien asistió a la celebración, consideró que la Semana Santa es un tiempo para reflexionar, “para que cambien los corazones ante los feminicidios”. “Con la gente que anda matando a las mujeres, no hay respeto, esperemos que con la Semana Santa reflexionemos y pensemos las cosas mejor, que cambien los corazones, que pensemos, todos somos hermanos y que pensemos por todos, porque todos debemos de ver por todos, no nada más por nosotros”, aseguró la mujer. Las personas acudieron al zócalo con palmas a los templos en Veracruz. “Con esta celebración se inicia la Semana Santa, es una semana dónde se nos invita a todos a reflexionar sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo y lo que significa nuestra fe, es la Semana Mayor, la semana principal donde Cristo da su vida por nosotros y nos invita a aprender a dar la vida por los demás”, aseguró el obispo. En la procesión sobre Zamora entraron por la puerta mayor sobre la avenida Independencia. Los feligreses señalaron que la Semana Santa es un periodo para reflexionar. “Significa mucho, es algo para meditar y cambiar, a ver si cambiamos la manera de pensar y de ser, porque con todo lo está pasando aquí en Veracruz”, dijo la señora Catalina. Las personas señalaron que es un tiempo de preparación para la vida después de la muerte. “La Semana Santa es recordar a nuestro Señor Jesucristo con su pasión, muerte y resurrección porque es el que nos salva, muchos no entienden muchas cosas y nos pueden llamar fanáticos y tontos, pero no, hay vida eterna y hay que prepararse para ella y para dónde quieras estar”. En los atrios de las iglesias los comerciantes ofrecen sus palmas y la gente las adquiere como un símbolo cristiano. La Semana Santa concluye el Sábado Santo con la vigilia de resurrección que da paso a la Pascua.
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