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.- Durante los primeros meses del lanzamiento de vacunas contra Covid-19 ha habido acaparamiento, sobre todo en países con mayores recursos económicos que firman contratos con varios fabricantes por millones, reconoció Susan Brown, integrante de iniciativa COVAX de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En ese sentido, consideró que los países del mundo con mayor ingreso económico deben trabajar para que exista equidad en cuanto a la distribución de las vacunas contra Covid-19 en países con menor poder adquisitivo. La activista mundial con más de 20 años de experiencia en la gestión de recursos con países y farmacéuticas para distribuir vacunas entre poblaciones desprotegidas del mundo, dijo que el mecanismo COVAX fue para establecer una solidaridad global, pues la pandemia expuso muchos problemas de equidad. Explicó que si bien es entendible que los gobiernos quieran proteger primero a su población, a través de COVAX, se realiza un movimiento global de solidaridad, que a la fecha ha dado como resultado una recaudación de 7 mil millones de dólares para financiar vacunas para los países de bajos ingresos. “Contamos con 190 participantes en el mecanismo COVAX, esos son países y economías. Hemos visto un gran avance hacia los debates y las resoluciones de solidaridad en algunos de los foros multilaterales”, señaló. Susan Brown consideró que las naciones deben pensar en términos de una seguridad sanitaria global en cuanto a la perspectiva de la equidad. “No se trata sólo de una cuestión moral, también se trata de una cuestión de seguridad sanitaria mundial. Porque si la enfermedad se vuelve endémica y hay variantes, que hemos visto que ya comienzan, y la primera fase de las vacunas no son tan útiles con esas variantes, necesitaremos más y sólo seguirá circulando”, puntualizó. La activista recordó que la pandemia ha generado costos muy altos en diferentes aspectos, como social, con millones de personas muertas, familias devastadas, confinamientos, pérdidas económicas, pérdida y cierre de negocios, entre otros. “Los países de altos ingresos realmente necesitan trabajar juntos para asegurarse de que haya una distribución justa (de las vacunas), una razón económica, así como un argumento moral y un argumento de derechos”, expresó. Destacó también la necesidad de que los gobiernos incorporen en sus planes de vacunación a comunidades o campamentos de refugiados, como son los migrantes, así a poblaciones rurales urbanas y rurales pobres en contextos de conflicto. Por último, la integrante de COVAX-OMS comentó la necesidad imperante de que los gobiernos realicen una rendición de cuentas respecto a la adquisición de las vacunas, su plan de distribución y aplicación, entre otros.
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