|
|
Foto:
.
|
.- Para quienes dicen que ya domaron la pandemia y que el país está saliendo de la crisis económica, deberían echarle un vistazo a los datos de la Fundación para la Investigación y Educación en Salud Pública (FIESP) y del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), los cuales revelaron que durante la pandemia por Covid-19, siete de cada 10 mexicanos reportaron una reducción importante en sus ingresos y uno de cada 3 una pérdida de hasta el 50 por ciento de su sueldo. En el marco de la teleconferencia Perspectivas económicas y sociales de México frente al COVID-19, la directora del Instituto de Investigaciones sobre Desarrollo Sustentable y Equidad Social de la Universidad Iberoamericana, Graciela Teruel Belismelis, explicó que en conjunto con la UNICEF se realizó una encuesta sobre los efectos del Covid-19 en el bienestar de los mexicanos. Entre los hallazgos, es un hecho que la pandemia cambió el mercado laboral en México, pues 4 de cada diez mexicanos perdió su empleo o dejó de trabajar entre marzo a diciembre del 2020. En desocupación los más vulnerables fueron los trabajadores de menor nivel socioeconómico, de nivel bajo y medio, así como los que se encontraban en el sector informal. “Tenemos el dato que el 32 por ciento de la PEA (Población Económicamente Activa) cambió de empleo, de éstos el 46 por ciento se mantuvieron en empleos informales”, precisó la académica. Teruel Belismelis indicó que el 58 por ciento de la población trabajadora recibió un salario menor, en términos de ingresos 7 de cada diez mexicanos reportó una reducción importante en sus ingresos, incluso uno de cada 3 reportó una pérdida hasta del 50 por ciento. “La realidad es que el Covid está exacerbando estas desigualdades ya existentes, particularmente en los de menor nivel socioeconómico. Por ejemplo, 7 de cada 10 reportó menor ingreso, mientras que, en el lado opuesto, en los de un mayor nivel socioeconómico es 4 de cada 10, estas diferencias se siguen haciendo cada vez más grandes”, afirmó. A su vez, el investigador de la Dirección de Economía de la Salud e Innovaciones de Sistemas de Salud José Luis Figueroa Oropeza, dijo que el gasto de los hogares destinado a salud en promedio aumentó en un 5.8 por ciento. “En términos generales los hogares fueron capaces de mantener el nivel de gasto en alimentos, es posible que estos patrones se modifiquen en el contexto de una crisis económica prolongada”, comentó. Los investigadores coincidieron en que los impactos que ha traído consigo la pandemia no sólo se están dando a corto plazo, sino que tendrán repercusiones a largo y mediano plazo. No obstante, dijeron que aún se pueden resarcir algunos como en el ámbito educativo, midiendo la afectación en el aprendizaje para emprender alguna estrategia que permita resarcirlo dando un tratamiento especial. En suma, se requieren impulsar políticas públicas para contener los efectos adversos, en particular para resolver los problemas de los 12 millones de personas que están cayendo en pobreza.
|