Se recupera el precio del limón, pero el problema es la escasa producción; cambio climático ha modificado los ciclos naturales de los cultivos: ingeniero agrónomo
MEMORANDUM 2.- Tras meses complicados para el sector citrícola, el precio del limón persa comenzó a recuperarse y esta semana alcanzó hasta 18 pesos por kilo de primera calidad en la región. Sin embargo, productores advierten que el beneficio es limitado debido a la escasa producción en las huertas, el ingeniero agrónomo y productor de la localidad de Santa Clara, municipio de Misantla, Claudio César Belli Celis, señaló que el cambio climático y el aumento sostenido en los costos de producción siguen siendo los principales factores que golpean a la citricultura, tanto en la zona norte de Veracruz como en otras regiones del país. Después de un cierre de año marcado por precios bajos y pérdidas para el campo, el limón persa ha registrado un repunte en su valor comercial, actualmente, el kilo de limón de primera calidad se comercializa hasta en 18 pesos, un precio que, en condiciones normales, representaría un incentivo para los productores. No obstante, este incremento no se traduce en una verdadera recuperación económica, de acuerdo con Claudio César Belli Celis, ingeniero y productor de limón en la comunidad de Santa Clara, Misantla, el problema de fondo es la falta de fruta. “Empezamos el año con precios altos en el limón persa, los precios se recuperan, pero el problema no es ese; el problema es que hay muy poca producción de limón ahora mismo”, expresó. El productor explica que la escasez no se limita a Misantla o a la región de Martínez de la Torre, sino que se extiende a otras zonas productoras del país, particularmente en el sur, de donde normalmente se abastecen los principales centros de distribución. “No es solo un tema local, en el sur también hay muy poca producción de limón y eso, obviamente, se refleja en los precios que vemos en las centrales de abasto”, comentó. Esta situación provoca que, aunque el precio por kilo sea más alto, muchos productores no tengan el volumen suficiente para compensar las pérdidas acumuladas durante meses en los que el limón se pagó por debajo de los costos de producción. Uno de los factores que más preocupa a los citricultores de Santa Clara y del municipio de Misantla es el impacto directo del cambio climático, que ha modificado los ciclos naturales de los cultivos. “Todos hablamos del cambio climático, pero lo estamos viviendo en carne propia”, afirmó Belli Celis, explicó que las floraciones tradicionales del limón ya no se presentan en las fechas habituales. “Las floraciones que antes se daban en marzo ahora se adelantan a mediados o finales de febrero, ya no son las mismas de antes y eso afecta directamente la producción”, detalló. Este desajuste en los tiempos impide que los productores aprovechen de manera estratégica las temporadas en las que el limón alcanza mejores precios en el mercado. Ante este escenario, los productores buscan adaptarse, aunque reconocen que no es sencillo, la intención es encontrar mecanismos que permitan controlar, adelantar o retrasar las floraciones, con el objetivo de ajustar la producción a los momentos de mayor demanda y mejor precio. “Hay que seguir trabajando y ver de qué manera podemos controlar las floraciones, acomodarnos a los tiempos en que el limón tiene buen precio, pero al final dependemos mucho del clima”, reconoció el productor misanteco. A la baja producción y al cambio climático se suma un problema que se ha vuelto estructural: el incremento constante en los costos de producción, Claudio César Belli Celis señaló que el sector citrícola no solo ha sufrido por los precios del limón, sino también por el encarecimiento de insumos, fertilizantes y mano de obra. “Hoy lo que más nos pega son los altos costos de producción, los jornales ya no bajan de los 400 pesos diarios, los insumos cada vez están más caros”, indicó. Este aumento, explicó, está relacionado con la inflación global, pero tiene un impacto directo en el campo mexicano, donde los márgenes de ganancia son cada vez más reducidos. Frente a este panorama, los productores analizan alternativas para reducir costos, como cambios en los esquemas de fertilización o en las prácticas agrícolas, con el objetivo de mantener activas las huertas y evitar el abandono del campo. En comunidades como Santa Clara, en el municipio de Misantla, la recuperación del precio del limón persa representa solo un respiro momentáneo, la escasez de producción, los efectos del cambio climático y los altos costos de operación mantienen al sector citrícola en una situación de incertidumbre.