Afirman epidemiólogos de Sesver que brote de Hantavirus de los Andes podría llegar a México y al estado a través de la migración
MEMORANDUM 3.- Vaya caso, de acuerdo con médicos de los Servicios de Salud de Veracruz (Sesver), el brote de Hantavirus de los Andes, detectado en un crucero en el océano Atlántico, podría llegar a México y al estado a través de la migración. A su vez, los epidemiólogos José Pablo Hernández Díaz y José Nahum Martínez Herrera, del sector médico privado, señalaron que la Secretaría de Salud Federal emitió un Aviso Epidemiológico con información relacionada al Hantavirus que generalmente se transmite de animales silvestres a humanos, principalmente por ciertos tipos de roedores del campo, aunque existe una variante con capacidad de contagio entre personas, advirtieron. El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave) emitió un aviso epidemiológico a unidades de salud de primer, segundo y tercer nivel, así como a las Unidades de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria (UVEH) y la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, ante el brote de hantavirus detectado entre pasajeros y tripulación de un crucero internacional en el océano Atlántico Sur. La Secretaría de Salud Federal precisó que el 2 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió el reporte de un síndrome respiratorio agudo grave entre pasajeros y tripulación de ese crucero que navegaba en el Atlántico Sur. El 6 de mayo, a través de estudios de laboratorio se confirmó que el agente responsable era el hantavirus de los Andes (ANDV). Posteriormente, el 11 de mayo se reportaron nueve casos asociados al brote, siete casos confirmados, dos casos sospechosos y tres defunciones. “El crucero inició operaciones en Ushuaia, Argentina y recorrió zonas remotas del Atlántico Sur con escalas en Antártida, Isla Georgia del Sur, Tristan da Cunha, Santa Elena e Isla Ascensión”, según el Aviso Epidemiológico CONAVE/01/2026/Hantavirus. En la embarcación viajaban 147 personas, 86 pasajeros y 61 tripulantes, de 23 países. A la fecha, se mantienen investigaciones internacionales para determinar la fuente exacta de exposición, la magnitud real del riesgo, posibles cadenas secundarias de transmisión y exposición entre pasajeros internacionales. Además, se indagan contactos estrechos durante vuelos y traslados internacionales, sin que en México se hayan identificado casos de hantavirus. De acuerdo con la evaluación de la OMS, el riesgo de propagación internacional y transmisión sostenida es muy bajo. Sin embargo, debido a la movilidad internacional, el tránsito aéreo global, la exposición de viajeros y la capacidad de transmisión entre personas del virus ANDV, se mantiene una vigilancia epidemiológica estrecha. Además, se detalla que la enfermedad presenta alta letalidad, rápida progresión y dificultad diagnóstica en etapas tempranas. Los hantavirus pertenecen a la familia Hantaviridae y se transmiten principalmente por roedores infectados. También se señala que el Hantavirus de los Andes “es especialmente relevante, porque es el único hantavirus con evidencia documentada de transmisión de persona a persona”. El Hantavirus de los Andes puede transmitirse por roedores y la principal forma de infección ocurre por contacto con orina, heces y saliva de roedores infectados, señala el informe oficial. “La transmisión puede darse mediante: Inhalación de aerosoles contaminados. Contacto con superficies contaminadas, Contacto directo con excretas, Mordeduras o arañazos (menos frecuente)”, sostiene el Aviso Epidemiológico. Aunque es poco frecuente, “el Hantavirus de los Andes puede transmitirse entre personas mediante: Contacto físico estrecho y prolongado, permanencia en espacios cerrados, exposición a secreciones respiratorias o saliva, contacto con fluidos corporales, compartir utensilios, contacto con ropa de cama contaminada, contacto íntimo”. De acuerdo con la Secretaría de Salud Federal, las personas infectadas pueden ser contagiosas durante el periodo sintomático. El periodo de incubación estimado oscila entre siete y 42 días, aunque comúnmente se presenta entre dos y cuatro semanas después de la exposición. Los síntomas de la fase inicial incluyen fiebre, fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, dolores musculares, mareo, náusea, vómito, diarrea y dolor abdominal. En la fase avanzada, entre cuatro y 10 días después del inicio, pueden presentarse tos, dificultad respiratoria progresiva, respiración acelerada, opresión en el pecho, hipoxemia e insuficiencia respiratoria aguda. “Los pacientes pueden evolucionar rápidamente a: síndrome de dificultad respiratoria aguda, derrame pleural, choque mixto, falla orgánica múltiple y defunción”. El diagnóstico temprano puede ser complicado, especialmente durante las primeras 72 horas de síntomas, concluye el Aviso Epidemiológico.