Pancho Villa estaría a punto de librar otra batalla, luego de que el Gobernador ordenó quitar la estatua del Centauro; el pueblo se rebela
MEMORANDUM 1.- En Durango, Doroteo Arango Arámbulo, mejor conocido como Pancho Villa está a punto de engendrar otra rebelión. Y es que la decisión del gobernador de ese Estado, Esteban Villegas Villareal, de quitar el monumento del general Francisco Villa de la capital de esa entidad, donde ha estado los últimos 50 años, provocó la protesta de ciudadanos y que legisladores de Morena exijan una explicación. La senadora del guinda, Lilia Margarita Valdez le hizo llegar un escrito al gobernador priísta en el que le expresa que hay inquietud entre diversos sectores de la sociedad duranguense, entre ellos de académicos por esa determinación de trasladar al municipio de San Juan del Río, la estatua del revolucionario, sin una consulta pública previa. En el escrito le hace notar que requiere conocer los motivos de la reinstalación de la escultura del general Villa, ya que se trata de una pieza que es patrimonio del pueblo de Durango, inaugurada en 1976 por el entonces gobernador, Héctor Mayagoitia Domínguez y muchos ciudadanos inconformes le pidieron su intervención. La legisladora por Durango solicitó también al gobernador que precise el costo que tendrá recolocar la estatua del general Villa en el municipio de San Juan del Río, ya que hay antecedentes de lo costoso que resultará. Precisó que en el 2010, durante la gestión del gobernador, Ángel Sergio Guerrero Mier, cuando se construyó el flujo continuo en las vialidades Felipe Pescador y el bulevar Francisco Villa, se debió mover unos metros esa escultura del quien estuvo al frente de la División del Norte, durante la Revolución Mexicana y el gasto fue muy elevado. Los recursos públicos que se usarán para trasladar la escultura del general Villa, pueden mejor dedicarse a la salud de los duranguenses. La senadora Valdez resaltó que la asociación Francisco Montoya de la Cruz y académicos de la Universidad Juárez también han externado de forma pública su inquietud y la petición de que la estatua del revolucionario permanezca en la capital de Durango.