Lleva semanas la gobernadora Roció Nahle con la cantaleta de que ningún edil, ningún miembro del Poder Legislativo y del Poder Judicial deben ganar mas que ella.
No es una postura propia. La adopta porque viene de su gurú radicado en Palenque Chiapas, y desde luego abrazada también por la presidenta de la república, que machaconamente la advierten una y otra vez, aquella en las -mañaneras del pueblo-, y la ejecutiva de Veracruz cada que alguno de sus “periodistas a sueldo” la cuestionan ex profesamente para sacarle esa nota, como ha sucedido cuando se propone denigrar y golpear algún Ayuntamiento, y mas si es de Movimiento Ciudadano, dado que es el partido que ve, le puede generar derrotas a futuro.
Así ocurrió con el alcalde de Nanchital a quien en una conferencia de prensa le asesto la amenaza de que el ORFIS y/o el Congreso le revisarían sus cuentas publicas si no decide bajarse su salario, y a los siguientes días, inusualmente por ser su compañera de partido, por quien se ensucio las manos orquestando un grotesco fraude electoral para revertir la derrota que los pozarricenses le propinaron en las urnas, contra la alcaldesa de Poza Rica, a quien le sugirió hacer lo mismo ya que un periodista le comento a la gobernadora que ganaba mas de 140 mil pesos mensuales (80% mas que ella), mientras que el sindico y los regidores superaban los 110 mil pesos.
Entiendo la sorpresa de la ejecutiva estatal por los salarios de los ediles en nuestra entidad, ya que al no ser nativa de Veracruz, ni haber hecho vida pública acá, desconoce totalmente los salarios que presidentes municipales, síndicos y regidores perciben no de ahora, sino desde que la Ley Orgánica del Municipio Libre faculto a los cabildos a ponerse sus sueldos, es decir, a despacharse con la cuchara grande, que data por lo menos del siglo pasado.
Todos los que hemos hecho política en Veracruz sabemos que los ayuntamientos de Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque, Acayucan, San Andrés Tuxtla, Cosamaloapan, Tierra Blanca, Veracruz Puerto, Boca del Río, Orizaba, Córdoba, Xalapa, Martínez de la Torre, Papantla, Poza Rica y Tuxpan llevan décadas ganando los ediles de todos los partidos políticos mas de 100 mil pesos mensuales. Si usted les pregunta a los regidores de esos municipios su salario se hacen que la virgen les habla y cambian el tema, pero allí están los planes de arbitrios que llegan inclusive al Congreso donde verifica uno sus altos salarios, que en el caso de las presidentas municipales es lo
que menos les importa, porque para ellas y ellos lo -grueso- esta en el famoso diezmo, con el que se hacen millonarios en cuatro años.
Llegan con una mano adelante y otra atrás, casadas (os), y con una casa de medio pelo, y cuando dejan el cargo salen divorciadas (os), y con varias residencias no solo de donde fueron autoridades, sino hasta en los principales sitios turísticos de México.
¿Porque cree la gobernadora que las elecciones municipales despiertan pasiones y hasta crímenes? E insisto, no lo son por los salarios que devengan como ediles -de suyos elevadísimos-, sino por el DIEZMO que todas las constructoras les dan a los alcaldes y a las presidentas municipales sin distinción.
Y lo mismo ocurre con los y las gobernadoras, solo que con ellos las cantidades en efectivo son por kilos. Así que no nos quiera sorprender con los llamados a la austeridad porque de buena gana se van a bajar sus sueldos, pero lo que por allí se descuenten, lo recuperaran por la otra vía. |
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